lunes, junio 22

Este año prevén abrir tres nuevas tiendas, dos en Miraflores y una en el Centro de Lima, con lo que reforzarán su presencia en zonas estratégicas. Además, proyectan su ingreso a regiones y la expansión internacional para el 2026. Marín viajará a Chile en septiembre para explorar ese mercado como posible primer destino fuera del país.

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Arturo Marín, fundador y CEO de Don Salazar

“La marca ha ido creciendo con un público que busca algo más que una bebida: quiere ambiente, servicio, historia. Nos elige gente que viene después del trabajo, parejas, mujeres que saben lo que quieren y valoran el café de especialidad”, dice Marín. Detalla que el público femenino representa entre el 60% y 65% del total y que el mayor flujo se concentra entre las 5 p.m. y las 8 p.m., así como los fines de semana. “Don Salazar es una cafetería para el ‘after office’”, precisa.

La operación está dividida en tres unidades de negocio: cafeterías, ‘retail’ y canal B2B (business to business). Según Marín, el 83% de los ingresos proviene de las tiendas físicas, el 13% de la venta ‘retail’ (venta de café empacado, métodos y accesorios), y el 4% del canal corporativo, donde atienden a clientes como Netflix México y el Banco Mundial de Alimentos.

También ofrecen ‘packs‘ corporativos, venta de máquinas e insumos a oficinas y hoteles.

El ticket promedio varía entre S/20 y S/22 en cafeterías de paso, y llega a S/40 en cafeterías destino, dependiendo del consumo. En tiendas físicas, los productos más solicitados son el cappuccino, el café americano, los métodos filtrados y el pan con pollo, que fue desarrollado según las preferencias del público urbano.

La formación es otro eje clave. Con Salazar Barista Program, la marca capacita desde cero a su personal. “Más del 90% de quienes hoy están en barra han pasado por ahí”, señala. Además, con Salazar Experience, buscan educar sus clientes sobre métodos, aromas y variedades del café peruano. “Queremos acercar el origen al consumidor sin volverlo técnico ni pretencioso”, agrega. También ofrecen talleres como “Coffee for Dummies”, “Arte Latte para Dummies” y “Métodos de café para Dummies”, dirigidos a clientes interesados en conocer más sobre el grano.

Cada local tiene una carta adaptada, diseño cuodado, ambientación con aroma y música, y un equipo entrenado bajo los mismos principios. El diseño de las tiendas responde a una estética sobria y elegante, con predominio de tonos oscuros, pensada para conectar con un público adulto y urbano. “Buscamos que cada punto de contacto hable el mismo idioma, por eso cuidamos tanto la coherencia en todo lo que ofrecemos”, apunta.

Marín destaca que el crecimiento de la marca ha sido orgánico, impulsado principalmente por la experiencia en tienda y la conexión con los clientes. Subraya que el foco está en ofrecer un servicio coherente en cada punto de contacto, más que en campañas masivas de promoción.

Buena parte de ese crecimiento ha sido impulsado por su estrategia digital. Marín explica que tanto él como la marca tienen presencia activa en redes como TikTok, donde generan contenido propio para conectar con su comunidad y sostener la visibilidad sin depender de publicidad tradicional.

La firma también ha sido reconocida como Embajadora de la Marca Perú y ha recibido premios como la Mejor Cafetería 2023 por la Cámara Peruana del Café y el Cacao. Además, ya preparan la apertura de su ‘flagship’ en San Isidro, un local insignia con enfoque en experiencia y educación, donde convergerán sus tres unidades de negocio.

La expansión también toma un giro inmobiliario. Marín desarrolla un edificio en San Borja con concepto cafetalero, donde cada departamento incluirá un ‘coffee corner’ y beneficios especiales como café gratuito de por vida en cualquier Don Salazar.

“Queremos seguir creciendo, pero sin perder la esencia. No se trata solo de escalar, sino de escalar bien”, concluye.

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