domingo, enero 25

Samanez relató una experiencia pasada en la que una comunidad shipiba se negó a compartirle gratuitamente sus conocimientos ancestrales en técnicas textiles.

Voy a esta comunidad shipiba y les digo: ‘Me encantaría trabajar con ustedes para que me enseñen un poco más de su cultura y yo les pueda enseñar a cambio mi experiencia en el diseño’. De frente me dijeron que me querían cobrar (…) Él me pidió 5 mil dólares, narró Samanez indignada. “Yo también soy peruana. Que yo haya nacido en la costa no significa que sea menos peruana que ellos”, agregó para justificar su postura.

@ocho.official Anis Samanez dándonos una clase magistral de como aprovecharte de una comunidad artesana. Mi intención con esta publicación es justamente evitar que mas personas piensen así y hagan lo mismo que ella hizo. Que lamentable que un evento tan bonito, lleno de buenas intenciones y bien organizado se vea manchado por opiniones tan fuera de contexto. Pero es que es indignante.💔 Gracias @gennesis.j por facilitarme el video. #moda #modasostenible #modaetica #modalatinoamericana #fashion #etica #anissamanez #amsperu #ams #origenes ♬ sonido original – Oscar Chunga Oblitas

El editor de Vogue México y Latinoamérica, José Forteza, buscó justificar por qué la comunidad shipiba no podía exigirle un pago a Samanez por compartirles conocimientos sobre su cultura, alegando que el conocimiento ancestral de una comunidad es patrimonio de todas las personas.

Los ancestros de toda la raza humana son ancestros comunes. Por eso una comunidad no puede pedirle cuentas a ella o porque soy del Caribe cuando estoy utilizando un signo estético o una técnica de otro sitio. Patrimonio de la humanidad significa que es de todos”, señaló.

Forteza también comparó la respuesta de la comunidad shipibo con un intento de apropiación del aire. “Es como que agarráramos el aire y yo llegue a Perú y me digan ‘Tú no puedes respirar en Perú, porque tú naciste en La Habana’, dijo. Finalmente, reforzó su posición señalando que “si no fuera por ella [Anis Samanez] que hizo esto, [una prenda] tú sigues muriéndote de hambre con el ancestro”.

@ocho.official

Parte 2. De la charla de apropiacion cultural. De verdad es indignante la ultima parte. Se imaginan que yo escuche la charla de 39 minutos y cada vez se ponia peor! Lamento no tener el video completo subido por Interprofiles. Pero, tendra sus motivos para retirar el video de sus redes sociales. Saquen ustedes sus propias conclusiones.

♬ sonido original – Oscar Chunga Oblitas

Estos comentarios han despertado una ola de críticas en redes sociales y han motivado la reflexión sobre la apropiación cultural y el respeto a los elementos culturales de las comunidades indígenas.

Mincul y la asociación responsable del evento se pronuncian

Ante las declaraciones difundidas, el Ministerio de Cultura (Mincul) se pronunció rechazando los comentarios de la diseñadora nacional y del editor de Vogue. La institución resaltó la importancia del arte kené del pueblo shipibo-konibo.

El arte kené, declarado Patrimonio Cultural de la Nación en 2008, es una de las principales manifestaciones culturales de la identidad, cosmovisión y estética del pueblo indígena Shipibo-Konibo. (…) El Ministerio de Cultura rechaza los comentarios propalados en el evento Orígenes 2024 por la diseñadora Anis Samanez, y el editor de Vogue México y Latinoamérica, José Forteza, contra la voluntad identitaria de los conocimientos tradicionales de los pueblos nativos shipibo-konibo”, manifestó la institución.

El Mincul subrayó la importancia de proteger los conocimientos tradicionales, así como de eliminar todo acto de discriminación, apropiación cultural o que atente contra el legado de los pueblos indígenas y sus derechos colectivos e individuales.

Por su parte, la Asociación de Moda Sostenible del Perú, organizadora del conversatorio en Orígenes, emitió un comunicado sobre lo ocurrido en el conversatorio ‘Inspiración en culturas peruanas y apropiación cultural’.

Pedimos las disculpas del caso a todos los afectados por las opiniones emitidas en uno de los conversatorios, y rechazamos las prácticas que no están alineadas a la sostenibilidad, al respeto y a la valoración de las comunidades”, se lee en el pronunciamiento.

“Con sus palabras, ella intenta ir por encima de los shipibo-konibo»: la respuesta de Sadith Silvano

En comunicación con El Comercio, Sadith Silvano, representante de la comunidad shipibo-konibo de Cantagallo y del colectivo Mujeres Muralistas Soi Noma, calificó las expresiones de Samanez como un intento de apropiación y explotación cultural. Además, considera que sus palabras fueron un discurso racista.

Sus comentarios son racistas y un intento de apropiación y explotación cultural. Es cierto que el arte kené del pueblo shipibo-konibo, protegido como parte del Patrimonio Cultural de la Nación, es parte de la cultura del Perú; pero cada cultura de una comunidad tiene su propio conocimiento que merece respeto”, manifestó. “Con sus palabras, ella intenta ir por encima de nosotros [los shipibo-konibo] y quitarnos nuestro trabajo artesanal hecho a mano”, aseveró.

Sadith Silvano ha sido premiada nacional e internacionalmente por su contribución a la promoción de la cultura shipibo-konibo. (Foto: Efe)

Silvano destacó que la comunidad shipibo-konibo puede trabajar con otros diseñadores y artistas, pero debe existir un acuerdo o contrato de por medio. “No solo se decide porque nuestra cultura es parte del Perú”, resaltó.

Ella no sabe que detrás de cada trabajo hay una mujer artesana que lucha día a día, incluso contra el machismo en la misma comunidad shipibo-konibo. Las mujeres buscan una oportunidad a través del arte y con lo que ganan educan, alimentan y dan salud a sus hijos”, agregó.

Así también, la artista explicó a este Diario sobre el arte kené y la importancia para su comunidad. El kené representa la cosmovisión a través de plantas medicinales. Lo expresamos en murales, tejidos, artesanías, maderas, etcétera. Se transmite de generación a generación, porque es el legado ancestral que nos dejaron nuestros antepasados. Somos sus herederos. Por eso, tenemos derecho a reclamar lo que es nuestro y hacernos respetar”, afirmó.

Por su parte, Paolo Maynas, artista shipibo-konibo de Ucayali, también mostró su oposición a las palabras de Samanez. “Como artesanos estamos indignados al escuchar este discurso. No podemos permitir que solo nos tomen como imagen y solo quieran usar nuestros diseños para enriquecerse, mientras nosotros quedamos atrás. Rechazamos totalmente que se quieran apropiarse de nuestro trabajo”, comentó

Diseñar un kené no es fácil, nos cuesta meses y días. No permitiremos que quieran fácilmente llevarse nuestros diseños. La inspiración, el trabajo y las historias de nuestros ancestros los llevamos en nuestro corazón y en la mente para poder sacar esos diseños”, subrayó.

El caso analizado desde el Derecho de la moda

En entrevista con El Comercio, Cindy Sotomayor, abogada especialista en propiedad intelectual y Derecho de la moda, explicó que las palabras de Samanez representan un intento de apropiación cultural.

Sotomayor detalló que la ley peruana y los tratados internacionales exigen que cualquier uso de los elementos culturales de las comunidades indígenas sea consensuado, respetuoso y retributivo. “Si esto no ocurre, se puede considerar una forma de apropiación cultural”, resaltó.

La apropiación cultural no es admiración, es despojo. Es un concepto que surge cuando una persona, marca o industria toma elementos de otra cultura, usualmente de comunidades históricamente oprimidas, los usa para su beneficio y los despoja de su significado original”, refirió. “El uso sin permiso es un tipo de apropiación cultural. Por ejemplo, usar el kené shipibo sin la autorización de la comunidad”, detalló.

Descargo de Anis Samanez

Samanez conversó con RPP Noticias para brindar su versión de los hechos. La diseñadora afirmó que sus palabras fueron sacadas de contexto. Indicó que el hecho relatado sucedió hace cinco años, cuando ella no conocía los límites de la apropiación cultural.

En ese momento me dijeron que me querían cobrar. Yo les dije que me encantaría conversar, quisiera saber cómo es el tema, quizás hacer una colaboración. Quiero saber cómo se hace. El señor del colectivo me dijo que costaba 5 mil dólares”, afirmó Samanez y aseguró que pagó para trabajar con artesanos. “Siempre he pagado lo que me dijeron”, aseguró.

Además, Samanez criticó el comunicado del Mincul: “Me parece terrible que el Ministerio de Cultura lance un comunicado de esa manera, creyendo lo que se dice de un video cortado, sin pruebas”.

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