En 1999, cuando todavía estaba en el colegio, Rodolfo Espinoza Ríos escribía en una máquina de escribir en el comedor de la casa de sus abuelos. Entre una tarea de ciencias naturales y otra de biología, reservaba algunas hojas para una historia que terminaría ocupando cerca de 200 páginas. No sabía entonces que aquel primer guion sería más de dos décadas después inspiración de “Santidad”, su primer largometraje.
En 1999, cuando todavía estaba en el colegio, Rodolfo Espinoza Ríos escribía en una máquina de escribir en el comedor de la casa de sus abuelos. Entre una tarea de ciencias naturales y otra de biología, reservaba algunas hojas para una historia que terminaría ocupando cerca de 200 páginas. No sabía entonces que aquel primer guion sería más de dos décadas después inspiración de “Santidad”, su primer largometraje.
La semilla de la historia había llegado de su abuela, profesora rural y aficionada a contar historias del Cusco. Entre sus relatos, estaba la leyenda de un alto representante de la Iglesia que visitó un pueblo y se negó a hospedarse en la casa de una familia rica, sobre la que circulaba el rumor de que sus integrantes eran excomulgados.
“Cuando me mudé a París para mis estudios de posgrado en cine, la historia de mi adolescencia regresó a mí, y la filmé en un primer cortometraje”, comenta Espinoza Ríos en una entrevista con El Comercio.
“Santidad” transcurre en Sarapampa, un pueblo ficticio de cualquier parte del Perú, que se prepara para la fiesta de la Virgen del Maíz. Allí, el arzobispo Pedro Boluarte (interpretado por Pedro Olórtegui) llega para coronar la imagen. Su rechazo a hospedarse con una poderosa familia local y su trato hacia los pobladores desencadenan un conflicto que pone en cuestión su autoridad. Destacan, en el elenco, Beto Benitez como el cura Fermín Pinares, y Lilian Nieto como la matriarca de la familia excomulgada.
El reparto también reúne actores cusqueños, empezando por el intérprete de 21 años, Victor Acurio, recordado por “Willaq Pirqa”, quien asume la actuación en compañía de Hugo Bonet, Pedro Ramos, Marina Pumachapi, entre otros. Además, la película incorpora a la Comunidad Cultural Ñawpa Ñan como la banda del pueblo.
El avance de “Santidad” se desarrolló en el Cusco el 16 de septiembre, pero su estreno oficial está previsto desde el jueves 24 de septiembre en los cines.
«Santidad», película peruana, está dirigida por Rodolfo Espinoza Ríos. (Foto: Difusión)
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“Santidad” llega a las salas durante la espera, emocionante para muchos peruanos, de la visita del Papa León XIV a Lima, Chiclayo, Cusco y Pucallpa del 11 al 17 de noviembre. Pero una cosa no se relaciona con la otra. “No podría encontrar un punto de encuentro (con el arzobispo), porque el Papa Prevost no se acerca a este personaje por ningún lado”, sostiene el cineasta.
En tono de comedia, al compás del narrador de cuento y con expresiones en quechua, la película construye su encanto. En el centro, el arzobispo deja ver sus contradicciones, como una marcada atención por la belleza femenina y un lenguaje poco compasivo, rasgos que ponen en entredicho la solemnidad de su investidura para el pueblo. “El objetivo era hacer una crítica al poder utilizando personajes que son muy característicos de las narraciones andinas. (…) Este personaje hubiera caído tranquilamente sobre un alcalde, un militar o un hacendado”, dice el director.
La historia, sin duda, constrasta con un país donde el catolicismo todavía representa al 67% de los adultos, según una encuesta de Pew Research Center realizada en 2024. “En el Perú, creo que somos católicos, pero no necesariamente creyentes. Somos católicos culturales”, dice el director. Él se confiesa más cusqueño que creyente. “Pero, si estoy en Cusco en Semana Santa, no me pierdo la procesión del Señor de los Temblores”, sostiene en una parte de la entrevista.



