Solo 169 de las 1 mil 421 promesas consideradas viables y medibles de los 26 gobiernos regionales fueron cumplidas, de acuerdo con los resultados presentados este miércoles por estudiantes de la Universidad del Pacífico que desarrollaron, junto con el Laboratorio Universitario de El Comercio, la herramienta “Dicho y Hecho”.
Solo 169 de las 1 mil 421 promesas consideradas viables y medibles de los 26 gobiernos regionales fueron cumplidas, de acuerdo con los resultados presentados este miércoles por estudiantes de la Universidad del Pacífico que desarrollaron, junto con el Laboratorio Universitario de El Comercio, la herramienta “Dicho y Hecho”.
El proyecto identificó un total de 3 mil 572 promesas contenidas en los planes de gobierno de los gobernadores regionales. Sin embargo, el equipo determinó que solo 1 mil 421 podían ser sometidas a una evaluación de cumplimiento. De estas, 552 se encuentran en proceso y 700 fueron calificadas como incumplidas. Las 169 promesas cumplidas representan cerca del 12% de las promesas viables.
La herramienta fue presentada en la Universidad del Pacífico como resultado de un trabajo que comenzó en las aulas y posteriormente fue desarrollado y editado dentro del Laboratorio Universitario de El Comercio. En su elaboración participaron estudiantes de Humanidades Digitales de la Universidad del Pacífico, así como alumnos de la Universidad de Lima y la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC).
Para Juan Aurelio Arévalo Miró Quesada, director periodístico de El Comercio, el valor de la herramienta está en convertir el seguimiento de las autoridades en una tarea permanente. “Una herramienta como esta es muy útil porque también es una gran posibilidad de tener de forma permanente un espacio de seguimiento y de rendición de cuentas de las autoridades”, señaló.
No todas las promesas podían ser medidas
Antes de determinar si una promesa había sido cumplida, los estudiantes tuvieron que resolver una pregunta previa: ¿qué podía considerarse realmente una promesa verificable?
El equipo descargó los planes de gobierno de los 26 gobiernos regionales desde el portal del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) y trabajó sobre las propuestas contenidas en esos documentos. Según Joaquín Suazo, estudiante de Humanidades Digitales y miembro de la unidad de investigación del Laboratorio Universitario de El Comercio, el primer desafío consistió en extraer y organizar ese universo de compromisos.
Xiomara Yon, también estudiante de Humanidades Digitales e investigadora del Laboratorio, explicó que el equipo estableció primero una clasificación de viabilidad. Para ello revisó la Ley Orgánica de Gobiernos Regionales y la Ley de Bases de Descentralización, con el objetivo de determinar qué acciones corresponden efectivamente a los gobiernos regionales.
Joaquín Suazo y Xiomara Yon, estudiantes de la Universidad del Pacífico, presentaron el funcionamiento y la metodología de “Dicho y Hecho”. (Foto: César Bueno / GEC).
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Las propuestas que no podían ser evaluadas se dividieron en tres grupos. El primero correspondió a las promesas vagas o retóricas, formuladas sin una meta concreta que pudiera rastrearse. El segundo reunió las obligaciones legales, es decir, acciones que los gobiernos regionales ya están obligados a realizar. El tercero correspondió a compromisos fuera de las funciones del gobernador, que dependían de otros niveles de gobierno.
Lorena Obregón, editora general del proyecto y coordinadora del MediaLab de El Comercio, explicó que los planes contenían expresiones como “mejoraremos” o “habrá más impacto”, pero que este tipo de formulaciones no necesariamente tiene indicadores que permitan comprobar su cumplimiento. En cambio, una propuesta que establece una meta concreta y medible sí puede ser contrastada con información pública.
De los planes de gobierno a los datos del Estado
Una vez identificadas las promesas viables, el equipo aplicó una segunda clasificación para establecer su nivel de cumplimiento.
Una promesa fue considerada cumplida cuando encontraron evidencia de que se había realizado, como registros de presupuesto o contrataciones, y además existía constancia de que la acción había sido culminada. Se clasificó en proceso cuando existía evidencia de presupuesto o contratación, pero la promesa todavía no había sido concluida. Finalmente, fue considerada incumplida cuando no encontraron rastros de acciones destinadas a ejecutarla.
La plataforma “Dicho y Hecho” permite consultar las promesas de los gobernadores regionales y conocer si fueron cumplidas, están en proceso o fueron incumplidas. (Foto: César Bueno / GEC).
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Para realizar ese seguimiento, los estudiantes recurrieron a diferentes plataformas estatales. Entre ellas estuvieron el Sistema Electrónico de Contrataciones del Estado (SEACE), el portal del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) para revisar la ejecución presupuestal, además del Portal Nacional de Datos Abiertos (PNDA) y fuentes como el INEI.
Pero las bases oficiales no fueron suficientes para reconstruir todos los avances. El equipo encontró que algunas autoridades comunicaban la ejecución o culminación de obras a través de sus redes sociales y que determinados datos podían encontrarse en medios de comunicación locales.
Por ello, los estudiantes también realizaron procesos de ‘scraping’ para convertir información no estructurada de redes sociales y medios locales en datos que pudieran ser analizados y cruzados con las promesas originales.
Inteligencia artificial, pero con supervisión humana
La inteligencia artificial fue utilizada desde las primeras etapas del proyecto. Joaquín Suazo explicó que, después de descargar los planes de gobierno, el equipo utilizó Claude para elaborar un ‘scrip’t en Python que permitiera extraer las promesas mediante instrucciones específicas. El resultado fue posteriormente procesado y convertido en una base de datos. Ante dudas sobre determinadas promesas, recurrieron también al API de OpenAI.
Los estudiantes de Humanidades Digitales de la Universidad del Pacífico explicaron el proceso utilizado para identificar, clasificar y verificar las promesas de los gobernadores regionales. (Foto: César Bueno / GEC).
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Sin embargo, la tecnología también presentó limitaciones. Xiomara Yon explicó que una búsqueda basada únicamente en coincidencias literales podía pasar por alto conceptos equivalentes. Una promesa que planteara contratar “policías”, por ejemplo, podía no ser relacionada automáticamente con un documento que registrara la contratación de “oficiales”.
El equipo incorporó entonces mecanismos de búsqueda semántica o vectorial, que permiten identificar términos que tienen significados similares aunque no utilicen exactamente las mismas palabras.
Los estudiantes de Humanidades Digitales de la Universidad del Pacífico explicaron el proceso utilizado para identificar, clasificar y verificar las promesas de los gobernadores regionales.
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El proceso llevó a los estudiantes a la conclusión que “La inteligencia artificial no reemplaza la inteligencia humana”. La tecnología fue utilizada para procesar y organizar grandes volúmenes de información, pero la revisión y el criterio profesional siguieron siendo necesarios para determinar los resultados.
Mayté Ciriaco, periodista de El Comercio y líder del Laboratorio Universitario, explicó que el proyecto incorporó precisamente esta lógica de uso responsable de la inteligencia artificial. Según indicó, la herramienta tecnológica puede formar parte del flujo de trabajo, pero “lo más importante es el criterio, el criterio periodístico o en este caso, el profesional”.
La información podrá ser revisada y replicada
“Dicho y Hecho” busca que el ciudadano pueda consultar directamente los resultados sin tener que revisar por separado los planes de gobierno y las diferentes bases de datos utilizadas durante la investigación.
La plataforma “Dicho y Hecho” permite consultar las promesas de los gobernadores regionales y conocer si fueron cumplidas, están en proceso o fueron incumplidas.
/ Diego Aquino Pedraza
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La página permite buscar información por región, gobernador, estado de cumplimiento y sector. En la presentación se mostró, por ejemplo, cómo un usuario puede seleccionar una región y conocer el número de promesas formuladas, cuántas fueron consideradas viables y cuáles fueron cumplidas, están en proceso o fueron incumplidas.
También puede acceder al detalle de cada compromiso. El proyecto tendrá además una versión pública en Google Pinpoint, donde estarán disponibles los 26 planes de gobierno, las promesas extraídas y sus diferentes clasificaciones, incluida una división por sectores como salud y educación.
El proyecto «Dicho y Hecho» contará con una versión pública en Google Pinpoint, donde estarán disponibles los 26 planes de gobierno, las promesas extraídas y sus diferentes clasificaciones.
/ Diego Aquino Pedraza
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La metodología también será pública. Esto permitirá que otros periodistas, investigadores o ciudadanos puedan conocer cómo se construyó la base y, eventualmente, replicar el procedimiento.
Mayté Ciriaco, periodista de El Comercio y líder del Laboratorio Universitario, explicó el proceso de desarrollo y edición de la herramienta. (Foto: César Bueno / GEC).
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Para Mayté Ciriaco, documentar cada etapa del proceso es parte fundamental del desarrollo de este tipo de proyectos. Los errores, decisiones metodológicas y soluciones quedan registrados para que futuros trabajos puedan aprovechar ese aprendizaje y no tengan que comenzar nuevamente desde cero.
Lorena Obregón, editora general del proyecto, lidera junto a Mayté Ciriaco, coordinadora general, el Laboratorio Universitario de El Comercio.
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Una herramienta para vigilar a las autoridades desde la campaña
Para Juan Aurelio Arévalo, el seguimiento de las autoridades no debería comenzar cuando estas ya fueron elegidas. “El trabajo de vigilancia ciudadana no empieza cuando las autoridades son elegidas, sino cuando nos piden el voto”, sostuvo durante el cierre de la presentación.
Juan Aurelio Arévalo Miró Quesada, director periodístico de El Comercio, destacó el potencial de la herramienta para el seguimiento y la rendición de cuentas de las autoridades. (Foto: César Bueno / GEC).
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El director periodístico de El Comercio también destacó que la participación de estudiantes permite combinar el conocimiento universitario con las herramientas y el rigor del periodismo. “Al final son los chicos los que nos han enseñado a nosotros”, dijo, al referirse al aprendizaje conjunto entre el medio, la universidad y los estudiantes.
El proyecto nació precisamente bajo esa lógica. Martín Monsalve, profesor principal y jefe del Departamento Académico de Humanidades de la Universidad del Pacífico, explicó que “Dicho y Hecho” surgió en un curso de Humanidades Digitales y posteriormente fue escalado con el apoyo del Laboratorio Universitario de El Comercio.
La intención del programa, señaló, es que los proyectos desarrollados en las aulas puedan llegar a públicos más amplios.
La herramienta será publicada la próxima semana, según anunció Monsalve durante el cierre del evento.
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