El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, denuncia que el mandatario estadounidense, Donald Trump, pretende la “asfixia” económica, financiera y energética de Cuba para provocar un “estallido social” y tener un “pretexto” así para intervenir, aunque su gobierno, subraya, no quiere la guerra, sino diálogo.
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“Pero tiene que ser un diálogo sin presiones, en igualdad de condiciones, sin condicionamientos sobre cambios en nuestro sistema político y social -precisa Díaz-Canel-, sin consideraciones en cuanto a nuestra independencia, nuestra soberanía y nuestra autodeterminación”.
Sobre la fuerte presión económica estadounidense, Díaz-Canel dice que el bloqueo al que está sometida Cuba es “brutal, criminal, algo que no merece el pueblo cubano”.
Describe las grandes dificultades de sectores como la agricultura y el turismo, una sus principales fuentes de ingresos, y de servicios básicos esenciales como la sanidad, con graves consecuencias para la población.
“El cerco es tan brutal que no llega el combustible que necesitamos, pero no nos vamos a rendir”, subraya. Y niega el argumento de que Cuba sea “un Estado fallido” porque, si lo fuera, “no podría estar sobreviviendo en medio de esta situación” de crisis.
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“Ellos (los Estados Unidos) quieren apoderarse de Cuba -deduce el mandatario cubano-, como han querido apoderarse de otros lugares del mundo, para sacar sus recursos, para apoderarse de ellos y no para mejorar la vida de la gente”.
Sobre el papel de la Unión Europea y España en esta crisis, considera que tienen que proteger a su empresariado y a sus ciudadanos.
“No pueden permitir que les impongan leyes extraterritoriales desde otro país”, apunta en relación con la reducción, incluso cese de la actividad empresarial europea en la isla, como la hotelera, debido a la amenaza de sanciones norteamericanas si se mantiene.
“La Unión Europea y España tienen que comprender que el bloqueo no solo afecta a Cuba, que el bloqueo está afectando a ciudadanos españoles, a ciudadanos europeos, a empresarios y a entidades europeas y españolas”, sintetiza Díaz-Canel.













