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Es en búsqueda de una relación más sana con la tecnología que desde el 2009 se celebra el Día de la Abstinencia Digital (también conocido como Día de la Desconexión Digital), una fecha que propone pasar 24 horas alejado de nuestros dispositivos móviles y PCs para retomar actividades quizás olvidadas, como salir a caminar, leer un libro o conversar cara a cara con nuestros seres queridos.
¿Qué es la adicción digital?
“Cómo cualquier adicción, se trata de un comportamiento que escapa del control de la persona, a pesar de que está siempre crea que lo tiene controlado”, indicó en conversación con El Comercio Lupe Jara, docente en la Facultad de Psicología de la PUCP. “En el caso de la adicción digital, se trata de un comportamiento compulsivo que le roba productividad, al obligarla a mantenerse en esta actividad virtual.”
Comportamientos que la especialista resaltó no son coincidencia, ya que ‘apps’ como TikTok o Facebook están especialmente diseñados, por su modelo de negocios, para mantener la atención de sus usuarios y promover interacciones, fomentando una posible dependencia. Mientras tanto, los videojuegos están también diseñados (buscar un sinónimo) para proporcionar a sus usuarios dopamina como manera de mantener su atención, también propiciando la necesidad de jugar más.
Para Beatriz Canessa, jefa del departamento de orientación psicopedagógica de la Universidad de Lima, la adicción digital se puede medir básicamente en relación a tres variables:
- Dependencia: el sujeto necesita ese recurso digital para funcionar en tu día a día.
- Tolerancia: la persona necesitas usar cada vez más tiempo el objeto de tu adicción para sentirte satisfecho.
- Abstinencia: cuando no tiene acceso a ese recurso digital, el sujeto presenta reacciones emocionales como ansiedad, irritabilidad e incluso reacciones físicas como sudoración, respiración acelerada y hasta taquicardia.
A pesar de esto, Canessa advirtió que no se debe “satanizar” los medios digitales, sino que cuidarse de no usarlos de manera perjudicial. “Hoy en nuestro trabajo, en nuestra vida académica y en nuestra vida social hacemos uso de los recursos digitales”, consideró. “El problema es cuando la persona necesita de estas herramientas digitales para calmarse emocionalmente y que además su uso no le permite desempeñarse de manera eficiente en sus deberes cotidianos. Es ahí cuando marca la diferencia del consumo regular a una adicción.”

En ese aspecto, el Día de la Abstinencia Digital sirve como un momento perfecto para poner en evidencia si llevamos o no una relación saludable con la tecnología. “Enfrentados con esta fecha, quizás algunos encontrarán que sienten ansiedad al no tener el celular en la mano”, consideró la psicóloga Lupe Jara. “Un día dedicado como este puede poner en evidencia el problema, sí tú puedes o no lograr esta desconexión.”
¿Qué beneficios me da desconectarse?
Pero hay razones para intentarlo, ya que realizar lo que a veces se llama una ‘desintoxicación digital’ puede tener múltiples efectos positivos en la salud de las personas, desde mejorar su bienestar emocional a su calidad de sueño. Aquí algunos de los beneficios.
- Bienestar emocional: la exposición a lo digital, sobre todo las redes sociales y noticias, expone a la gente a las personas a información que puede generar preocupación excesiva y ansiedad. Mientras tanto, las redes sociales exponen a las personas a constantes comparaciones, lo que puede generar tensión, presión y estrés.
- Una mayor conexión con uno mismo: permite construir tu aceptación y autoestima no solamente en función a lo que ves día a día en las redes sociales, lo que más likes reúne.
- Mejorar calidad de sueño: se sabe que la exposición prolongada a la luz de las pantallas interfiere con que se produzca la melatonina, hormona que nos induce al sueño. Entonces desconectarnos permite ejercitar un mejor descanso, lo que a su vez favorece un mejor bienestar emocional.
- Descansar de la sobre estimulación cognitiva: frente al frenético uso de lo digital, donde realizar múltiples tareas simultáneamente es la costumbre, el desconectarte te permite concentrarte de manera más plena en una sola actividad, evitando el agotamiento sensorial constante.
- Cultivar tus relaciones interpersonales: conversar con una persona cara a cara – sin celular en la mano – permite forjar conexiones personales más fuertes, así como tiene beneficios para la salud mental de las personas.
Un nuevo balance
Conociendo los beneficios de desconectarnos, queda entonces la duda de cuál es el balance perfecto del tiempo que estamos o no expuestos a los medios digitales. Desafortunadamente para aquellos que quieran una respuesta fácil, no hay una fórmula que sea válida para todas las personas, ya que dependiendo de sus ocupaciones tienen que pasar más o menos tiempo frente a una computadora.
Lo que tanto Lupe Jara como Beatriz Canessa enfatizaron es la necesidad de pasar al menos dos horas desconectado antes de dormir para una mejor salud del sueño. En ese aspecto, un balance base podría ser el mantenerse al menos la mitad del día (12 horas) desconectado, incluyendo las 7 a 9 horas que es el periodo recomendado de dormir.
Algo que enfatizar es que como Roma, que no se construyó en un día, el adquirir una relación más saludable con lo digital será una cuestión de esfuerzo constante.
“Para poder lograr esta desconexión digital o tenerlo como un hábito es algo muy importante el practicar todos los días. Es como entrenar en un gimnasio, en una semana no vas a lograr tu objetivo”, señaló Canessa. “La idea es ponerte metas graduales, como primero dejar lo digital media hora antes de dormir, luego una hora y sucesivamente. Ir practicándolo todos los días te permite instalar esta nueva rutina”.

¿Y qué podrás hacer con el tiempo lejos del celular y la computadora? Las posibilidades son infinitas. Previamente recomendamos las caminatas o retomar los hábitos de lectura, pero también se puede practicar actividades más propias de la relajación como el yoga o la meditación. “El aburrimiento puede ser productivo”, remarcó Lupe Jara.
“La idea es que tengas alternativas y actividades de autocuidado saludable que no dependan de lo digital”, indicó a este Diario Beatriz Canessa. “Y si bien puedes utilizar lo digital para distraerte, también puedes usar tus propios recursos como distractor. Por ejemplo, concentrarte en cinco olores de tu entorno u otros estímulos que estás experimentando… esto es algo adaptativo y sería la base para la verdadera desconexión digital.”














