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El hallazgo de un primer cuerpo sin vida marcó este lunes 30 de marzo un punto crítico en la emergencia registrada en la zona de Mucumayo, provincia de Carabaya, en la región Puno. La tragedia se desencadenó tras el desborde del río Tambillo ocurrido el domingo 28, que arrasó campamentos mineros y dejó a varias personas en condición de desaparecidas.
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La destrucción de estas vías ha dejado aisladas a decenas de personas en campamentos alejados, complicando significativamente las labores de rescate. Las brigadas que intentan acceder a las zonas afectadas enfrentan serias dificultades debido a la geografía accidentada y a la falta de rutas transitables.
A ello se suma el impacto económico en los trabajadores mineros, quienes han perdido sus herramientas de trabajo, base de su sustento diario. Las intensas precipitaciones registradas en los últimos días habrían sido determinantes en el incremento del caudal del río y el posterior desastre.

La falta de caminos transitables y la magnitud de los daños complican los trabajos de rescate de las personas desaparecidas. Foto: Radio Coasa
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En medio de la incertidumbre, los pobladores expresan su preocupación por familiares con los que no han podido comunicarse, por lo que la angustia predomina en la zona.
El acceso terrestre continúa interrumpido, lo que retrasa la llegada de ayuda y agrava la situación de los afectados. Frente a este escenario, las comunidades demandan atención urgente para restablecer la conectividad y atender las necesidades básicas. “Necesitamos puentes, medicinas y comida ya”, advirtieron.
Hasta el momento, reportan que el Gobierno Regional de Puno no ha implementado medidas concretas acordes con la magnitud de la emergencia, pese a los reiterados pedidos de apoyo. Los habitantes insisten en que la prioridad es rescatar a las personas desaparecidas y rehabilitar las vías de acceso.
Mientras tanto, los equipos de rescate continúan operando en condiciones adversas, con recursos limitados y en medio de un terreno complicado. Cada hora resulta clave para ubicar a quienes permanecen atrapados.
Ante la situación, la población exige vías rehabilitadas, puentes provisionales y asistencia humanitaria que permita afrontar la crisis sin más retrasos.














