Tras 5 días y 20 horas de incertidumbre luego de la asunción de José María Balcázar como presidente de la República, la exministra de Economía Denisse Miralles se convirtió en su primera Presidenta del Consejo de Ministros. Nunca antes, en el siglo XXI, un mandatario había tardado tanto en designar la cabeza de su gabinete ministerial.
La tendencia, sin embargo, venía en alza desde que inició la crisis política en el gobierno de Pedro Pablo Kuczynski. Cuando asumió el 28 de julio del 2016, PPK tardó cinco horas y 20 minutos en tomar juramento a Fernando Zavala, su premier inaugural.
Antes de él, Ollanta Humala, Alan García y Alejandro Toledo también juramentaron a sus primeros PCM el mismo día en que asumieron el mando.
Luego del inicio de la crisis política, los presidentes que han desfilado por Palacio han tardado más de 24 horas en designar su primer premier. La única excepción es Martín Vizcarra, quien mantuvo en funciones el último gabinete de Pedro Pablo Kuczynski al inicio de su gestión.
Pedro Castillo, quien -a diferencia de sus sucesores- asumió la presidencia luego de las elecciones del 2021 y no de manera intempestiva, tardó un día, una hora y 20 minutos en tomar juramento a Guido Bellido como PCM.
Desde entonces, el tiempo solo ha ido en aumento: Dina Boluarte nombró a Pedro Angulo dos días y 22 horas después de ponerse la banda presidencial. Luego de su vacancia, José Jerí tardó más de cuatro días en juramentar a Ernesto Álvarez.
Con casi seis días entre asumir y juramentar a Miralles, José María Balcázar demoró 26 veces más en juramentar un PCM que Pedro Pablo Kucynski, el último presidente electo antes de la crisis política entre el gobierno y el Congreso, que ya ha colocado a siete mandatarios más en Palacio de Gobierno.
Un cargo de alto riesgo
¿Por qué los presidentes tardan cada vez más en nombrar al Presidente del Consejo de Ministros? Para Enzo Elguera, analista político y CEO de la consultora de estudios de mercado y opinión pública Imasolu, la inestabilidad política que atraviesa el gobierno es un desincentivo para aceptar el cargo.
“Evidentemente hay personas importantes, intelectuales y con experiencia en el país, pero no todos están dispuestos a dejar el sector privado, donde son exitosos, para ir al sector gubernamental, que es inestable”, explica.
La falta de claridad sobre el tiempo que podrían permanecer en el cargo, señala el analista, haría que personas capacitadas para el cargo piensen dos veces antes de aceptarlo.
“En este país ya no puedes proyectarte a que vas a estar un año o un quinquenio en un cargo más importante, dado lo susceptible y vulnerable que es la cuestión política en el país”, agrega.
¿Y por qué es preocupante tanta demora? Según señala Elguera, las horas -o, en este caso, días- que transcurren sin gabinete ministerial generan “una situación de abandono” perjudicial para el país.
Para el analista político, además, es importante que el premier mantenga un protagonismo compartido con el presidente, pues, de lo contrario, la responsabilidad política sobre eventuales problemas recae únicamente sobre el mandatario.
“El premier es el fusible mayor, el escudero principal del presidente. Muchas veces, cuando el presidente termina siendo, como en el caso de José Jerí, el protagonista principal de la comunicación, esos fusibles -que serían el premier y sus ministros- no funcionan, porque finalmente quien se termina ‘quemando’ es el presidente. Ese es el peligro cuando el protagonista en la mayor parte de la comunicación termina siendo el presidente”, reflexiona Elguera.














