domingo, mayo 3

Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

Cada vez son más los conductores que, en los últimos días, han sido víctimas del robo de pertenencias que dejaron dentro de sus vehículos estacionados cerca de centros comerciales o supermercados. Lo que más desconcierta a las víctimas es que los delincuentes no forzaron las puertas ni rompieron las ventanas. Las investigaciones de la Policía han revelado una nueva modalidad de robo silencioso.

El modus operandi de la banda

Los robos a vehículos bajo la modalidad mencionada comenzaron desde el 2025, según pudo conocer El Comercio. Las denuncias de las víctimas sorprendían a los agentes de las comisarías de los distritos donde ocurrían los hechos, ya que no existía violencia ni vandalismo para concretar el hurto, pero en todos los casos había coincidencia en que se perpetran en estacionamientos de malls o espacios públicos de gran concurrencia.

Tras la gran cantidad de denuncias, la Policía decidió abordar el caso, por lo que la Depincri Jesús María-Lince dirigió la investigación y lo primero que hizo fue acumular las imágenes de los locales para identificar a los delincuentes.

Un punto saltante de la indagación policial es que se trataba de una bien organizada banda criminal y que sabía elegir bien a sus víctimas. Los agentes policiales lograron establecer los rostros de los delincuentes y, tras una homologación antropológica, determinaron que se trataba de Fernando Exequiel Mejía Aguilar (36), alias ‘Seco’; Elio Jonathan Mendoza Castillo (41), alias ‘Negro Elio’; y Álex Adán Hurtado Tafur (65), alias ‘Viejo Adán’. Todos ellos registran antecedentes por robo agravado.

De acuerdo con las imágenes analizadas por la Policía, Mejía Aguilar era quien seleccionaba a la víctima y la seguía hasta que se estacionase su vehículo. Luego, venía el trabajo de Mendoza Castillo, quien se dedicaba, a través de equipo de inhibidor de frecuencia, a impedir que el conductor cierre la unidad de manera remota cuando se retiraba.

La Policía capturó a los miembros de la banda durante un operativo a fines de marzo. (Foto: Dirincri/X)

`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});

Tras ello, aparecía en escena Hurtado Tafur con su automóvil para estacionarse cerca del lugar del atraco. A Mejía Aguilar le correspondía ingresar al vehículo y sacar los objetos y pertenencias que había en la guantera y maletera en poco menos de un minuto, mientras que Mendoza Castillo hacía la labor de ‘campana’. Ellos coordinaban sus fechorías a través de hands free. Al final, lo robado era guardado en la unidad de Hurtado Tafur.

Una particularidad que permitió identificar a Fernando Mejía fue que, al momento de elegir y seguir a su víctima, usaba un fotocheck con un tirante colgado del cuello como para dar la apariencia, según la investigación de la Policía, de que era un trabajador de una empresa o laboraba en alguna oficina comercial.

Por su parte, Elio Jonathan Mendoza Castillo fue detenido por los agentes de la División de Investigación de Robos de la Dirincri, en abril del 2025, por participar en el robo de las pertenencias que había dejado la periodista Claudia en el interior de su vehículo, el cual estaba estacionado en los exteriores del Country Club, en San Isidro.

La banda fue denominada ‘Los facinerosos de El Ermitaño’ operaba en los centros comerciales y supermercados de Miraflores, San Miguel, San Borja, San Isidro, entre otros.

Las víctimas

Una de las víctimas de esta banda delincuencial fue el abogado Eduardo Ninalaya, a quien, en marzo del 2025, los hampones le extrajeron una mochila de su vehículo estacionado en la cochera de un supermercado de Miraflores. El accesorio contenía una tablet, un celular, agendas y USB. Todo ocurrió en menos de 10 minutos.

Otra de las víctimas de la banda fue una familia que había llegado a un centro comercial de San Miguel. Ellos bajaron de la unidad, se dirigieron a realizar compras y luego de dos horas regresaron al estacionamiento, pero no encontraron sus pertenencias en la maletera. Las imágenes de las cámaras de seguridad grabaron cómo actuaron ‘Los facinerosos de El Ermitaño’.

Sin embargo, hay denuncias recientes, concretamente de abril de 2026. El Comercio accedió al testimonio de una víctima que llegó junto a su hijo hasta las afueras de un supermercado ubicado en la avenida La Marina, en San Miguel. Él dejó estacionado su vehículo, pero lo más sorprendente fue que su retorno se dio luego de tal solo cinco minutos. Este breve tiempo fue más que suficiente para que los ladrones desvalijen el auto.

Halló las puertas abiertas y la maletera había sido vulnerada. Se llevaron un piano, una llanta de repuesto y una mochila con su laptop.

Las imágenes de seguridad mostraron que una mujer se acerca de manera sigilosa al vehículo, abre la maletera y saca los objetos sin mucho apuro, lo que evidencia que existe una coordinación con sus cómplices. Las investigaciones determinarán si se trata de la misma banda que ha venido azotando los estacionamientos cercanos a los centros comerciales o de una nueva.

Un obstáculo que encuentran las víctimas durante investigaciones es que algunos locales no proporcionan las imágenes de las cámaras de seguridad, al menos que las soliciten la Policía o el Ministerio Público, pero muchas veces dichas autoridades no realizan de manera inmediata las diligencias por falta de personal o de vehículos.

La captura y liberación de los hampones

Tras la visualización de las imágenes, seguimiento e identificación de los malhechores, la PNP allanó, el pasado 27 de marzo, casas ubicadas en Los Olivos e Independencia para capturarlos. En el operativo se encontraron las pertenencias Eduardo Ninalaya, una de las víctimas.

A los sujetos se les incautó S/5.000 en efectivo, US$3.000, cuatro inhibidores de frecuencia, ocho celulares, joyas, prendas y dispositivos electrónicos.

Este es el dinero incautado a los delincuentes.

Este es el dinero incautado a los delincuentes.

`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});

Una fuente policial señaló a El Comercio que ‘Los Facinerosos de El Ermitaño’ fueron denominados así debido a que dos de sus miembros residían en El Ermitaño, una zona ubicada en las partes altas de Independencia.

Pese a la evidencia y las pruebas acumuladas por la Policía, el Noveno Juzgado de Investigación Preparatoria de Lima Centro dispuso la liberación de los tres detenidos.

Si robos bajo esa modalidad aumentan, se convertirá en “un riesgo permanente”

Juan Carlos Sotil, exjefe de la Dirección de la Investigación Criminal (Dirincri) de la PNP, indicó que los delincuentes están utilizando una tecnología que permite neutralizar el cerrado automático del vehículo, lo cual facilita el robo y recordó que antes la modalidad más usada era los bloqueadores de GPS, cuando el objetivo era llevarse la unidad.

En diálogo con El Comercio, el especialista advirtió que esa modalidad de robo puede convertirse en un “riesgo permanente” en caso no logre detenerse, por lo que recomendó a los conductores a constatar que sus vehículos están completamente cerrados. “Los delincuentes se mimetizan bien, aparentan ser del lugar o ser clientes del centro comercial y pasan desapercibidos”, refirió.

“Esto simplemente neutraliza el dispositivo de cierre. Si esta modalidad va creciendo habrá problemas porque hay que buscar la tecnología para combatirla. Además de activar la alarma, se debe regresar al vehículo y constatar que las puertas estén cerradas”, agregó.

Si bien resaltó el papel de las cámaras de los locales para identificar a los delincuentes, Sotil enfatizó que si no se cuenta con un operador que detecte movimientos sospechosos alrededores de los vehículos, las imágenes no servirán de mucho.

Se trata de un escáner

El equipo que utilizan los delincuentes para impedir el cierre del seguro de los vehículos es un escáner que tiene un sistema de radiofrecuencia, indicó el general (r) PNP Carlos Tuse, exjefe de la Dirección de Seguridad del Estado de la Policía.

“Ellos (los hampones) tienen un aparato que se llama escáner y la actividad de cerrar o prender el sistema tiene un ciclo de 30 segundos. En ese lapso, los delincuentes buscan acercarse lo que más puedan, ya que esos dispositivos tienen un alcance de hasta 15 metros, se aproximan a su víctima, le cogen el código y esperan que se vaya el conductor y abren el vehículo para robar”, explicó el experto a El Comercio.

Remarcó que, en la mayoría de los casos, los delincuentes no se llevan el vehículo o piezas, ya que su objetivo son las cosas que están en el interior. Ante ese escenario, recomendó a los propietarios de unidades vehiculares a permanecer al costado de sus vehículos unos 30 segundos y cerciorarse de que las puertas están bien cerradas o adquirir un sistema de alarma moderno.

“Como son productos comerciales, cada día venden nuevos sistemas de alarmas o cierrapuertas con otras barreras de protección, por lo que se le recomienda actualizar el sistema de alarmas”, aseveró Tucse.

Por su parte, Carlos Pazos, especialista en sistemas de alarmas de vehículos y gerente de la empresa Maxicar, explicó que los delincuentes usan un inhibidor de alarma en vehículos que tienen un sistema básico y simple que es fácil de escanear, por lo que recomendó contar con una “súper alarma” para evitar el inhibidor maniobrar la manija.

“Para evitar el scaneo se debe comprar alarma de código variable, pero el 85% tiene alarmas de código fijo y no asegura los puntos vulnerables”, precisó.

Share.
Exit mobile version