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Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

El medio tiempo con Bad Bunny no solo se robó el espectáculo del Super Bowl 2026, sino que también activó una ola de conversación digital que cruzó fronteras y dejó lecciones claras para las marcas.  (Crédito: Imagen referencial creada por El Comercio MAG usando la IA de Gemini)

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El Super Bowl 2026 tuvo ‘touchdowns’, anuncios millonarios y celebridades, pero para buena parte del público global —y peruano— la verdadero emoción se vivió en el show del medio tiempo. Bad Bunny convirtió 13 minutos en un manifiesto cultural que desbordó la cancha y tomó las redes sociales, desplazando incluso el foco del resultado deportivo. Desde ese momento, la conversación dejó de girar solo en torno al fútbol americano y se transformó en un fenómeno de ‘engagement’ cultural con impacto directo en marcas y audiencias.

Según datos de Brandwatch, en los tres días se registraron 3.204 menciones en redes sociales vinculadas a Bad Bunny, un crecimiento de 6.439% frente a los días previos. “Los grandes eventos globales generan atención efímera, pero la verdadera oportunidad para las marcas está en transformar ese momento en conexión duradera”, explicó Karina Espinoza, Manager de la práctica de Corporate Brand en Burson Perú.

La audiencia que se activó fue mayoritariamente masculina (57%), con fuerte presencia en X (antes Twitter) y un alto componente identitario. A ello se sumó un elemento clave para el mercado local: la participación de talento peruano en el show, como bailarines nacionales, lo que amplificó el orgullo y la conversación en el país. “Bad Bunny proyectó autenticidad al representar la cultura latina desde símbolos personales, y eso generó un ‘engagement’ que va más allá de lo superficial”, añadió Espinoza.

Tras varios adelantos que generaron expectativa, la marca reveló finalmente el comercial completo durante el evento. (Foto: Pringles U.S. / YouTube)

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Marcas que ganaron conversación (sin perder foco)

En una tanda publicitaria donde un spot de 30 segundos puede costar entre US$8 millones y US$10 millones, destacar no depende solo del presupuesto. Para José Ruidias, profesor de Pacífico Business School, las marcas que ganaron fueron aquellas que entendieron que hoy no compiten solo por atención, sino por relevancia.

“Budweiser apeló a símbolos y emoción; Xfinity usó nostalgia y humor con ‘celebrities’ sin perder coherencia con su promesa tecnológica; y Pepsi logró una provocación cultural al reinterpretar el histórico ‘Reto Pepsi’ usando al icónico oso polar de Coca-Cola”, señaló. En conjunto, Ruidias identificó tres tendencias claras: nostalgia bien usada, humor pensado para conversación digital y búsqueda de impacto cultural, más que simple recordación.

Desde otra mirada, Ximena Vega Amat y León, CEO de Claridad Coaching Estratégico, consideró que el gran ganador fue incluso el propio show. “La presentación de Bad Bunny fue tan potente que desplazó el foco del evento deportivo. Apple Music, auspiciador del medio tiempo, se anotó un gol de medio campo: hoy más gente recuerda el show que a los equipos que jugaron la final”, afirmó.

El actor Jeremy Strong también participó en el ‘teaser’ del comercial de Dunkin’, donde se bromea sobre su intenso método de actuación. (Foto: Dunkin’ / YouTube)

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Para los especialistas, el Super Bowl dejó claro que el retorno de inversión ya no se juega únicamente en la televisión. “El spot es solo el punto de partida”, explicó Ruidias. Agregó que el verdadero ROI (Retorno de Inversión) está en la conversación posterior, en las búsquedas de marca, ‘engagement’ digital, clips compartidos y su impacto en ventas o consideración.

En la misma línea, el doctor Raúl Rosales, director de la Carrera de Administración y Negocios del Deporte de la UPC, subrayó que el evento ha dejado de ser estrictamente deportivo. “Hoy el impacto no se mide por cuántos lo vieron, sino por cuántos reaccionaron. Mucha gente en Perú no sigue la NFL, pero sí estaba dispuesta a ver el concierto de Bad Bunny. El Super Bowl ya es una plataforma de comunicación internacional”, señaló.

Según explicó Ruidias, esta amplificación da la razón de por qué las marcas diseñan cada vez más campañas pensadas primero para redes sociales. “Ganar el Super Bowl hoy significa dominar la conversación antes, durante y después del partido”, resumió.

Emma Stone protagoniza dramático comercial dirigido por Yorgos Lanthimos para el Super Bowl. (Foto: Captura de video)

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El consenso entre los expertos es claro, el impacto no depende del tamaño del presupuesto, sino de la claridad de la idea. “Este Super Bowl mostró que las campañas que conectan emocionalmente y están pensadas para circular en redes pueden lograr visibilidad enorme”, apuntó Ruidias.

Agregó también que sus favoritas fueron la de Budweiser, Xfinity, Lay’s y que el anuncio de Pepsi merece una mención especial, aunque se lanzó con anticipación, pero reinterpretó con humor una pieza histórica del marketing, “el reto Pepsi”, y la transformó en una provocación cultural frente a Coca Cola usando la figura icónica del oso polar para generar controversia.

Por su parte, Vega coincidió al destacar con el de Pepsi; sin embargo, también lo calificó como el más arriesgado, dado que usó el tradicional oso de Coca Cola. “Se arriesgó mucho porque se subió a una polémica en la que la gente pudo haber defendido a Coca Cola y el oso de la marca, aunque legalmente puede usarlo porque no está patentado”, destacó.

Comercial de Pepsi: (Imagen: captura de pantalla)

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Además, resaltó que días después del video de Pepsi, Coca Cola subió un video respondiendo; sin embargo, este pasó desapercibido. “La idea del comercial es que todo fue una pesadilla para el oso pero todos se subieron al reto de Pepsi”, agregó.

Otra marca que se arriesgó, según Vega, fue el de E.l.f. Cosmetics con Melissa McCarthy, el cual al parodiar una novela latinoamericana en español se vuelve el escenario que pudo herir susceptibilidades.

Entre los favoritos de la especialista están las publicidades de Toyota, Dunkin Donuts, Pringles, pero consideró que las apuestas no fueron riesgosas.

Rosales coincidió con Ruidias en que la gran lección es cómo convertir un producto tradicional en una experiencia disruptiva, sin perder sus raíces. “El entretenimiento ya no es vacío: tiene sentido, identidad y valores”, recalcó.

”Porque te mereces el mejor sabor, hicimos este momento aún más rico con mayonesa Alacena”. Bajo este eslogan, la marca de Alicorp logró aparecer – en una señal segmentada para algunos países – entre los comerciales del Super Bowl 2026. Para Ruidias, se trató de “una jugada tácticamente muy bien leída”.

La marca peruana no intentó competir con los gigantes globales dentro del evento, sino aprovechar el contexto cultural para reforzar su posicionamiento con una pauta segmentada y coherente. “Demuestra que el impacto no está en estar en el Super Bowl, sino en saber cuándo, dónde y con qué mensaje hablarle a tu público”, afirmó Ruidias.

Ximena Vega coincidió y aplaudió el hecho. “Tomaron la tendencia, entraron a la conversación y jugaron en grandes ligas sin asumir costos desproporcionados. Un acierto de marca y de ‘timing’”, puntualizó.

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