LEE: Tres jugadores de Alianza Lima denunciados por presunto abuso sexual, según medio argentino
La información, destapada por el medio A24, no tardó en hacer eco en nuestro país y, sobre todo, en La Victoria. Con carácter de urgencia, Guede fue notificado y tanto la Gerencia Deportiva como la Gerencia General convocaron a una reunión. Al cabo de dos horas y con la prensa encima de ellos, los tres jugadores implicados ya habían sido separados y otros más habían sido agredidos por barristas dentro del mismo club. ¿Qué pasó en ese lapso de angustiante tiempo?
¡Gracias por suscribirte a Íntimo Sentido!
Tu inscripción ha sido confirmada. Recibirás nuestro newsletter en tu correo electrónico. ¡Esperamos que disfrutes del contenido!
«,t.textContent=n,t.classList.replace(«cutter-nl__button–premium»,»cutter-nl__button–subscribed»)):(i.innerHTML=»
Lamentamos verte partir.
Tu suscripción ha sido cancelada y ya no recibirás más nuestro newsletter en tu correo electrónico. Si cambias de opinión, siempre serás bienvenido de nuevo.
¡Gracias por habernos acompañado!
«,t.textContent=s,t.classList.replace(«cutter-nl__button–subscribed»,»cutter-nl__button–premium»)),t.disabled=!1}),3e3):(window.tp.template.show({templateId:»OTFEJQDCHMFK»,displayMode:»modal»,showCloseButton:»true»}),setTimeout((()=>{t.disabled=!1,t.textContent=l}),3e3))}catch(e){console.log(«ERROR AL SUSCRIBIRSE O DESUSCRIBIRSE: «,e)}}))}else window.tp.pianoId.init({display:»modal»,loggedIn:function(e){const{firstName:t,lastName:s}=e.user||{}}}),t.addEventListener(«click»,(()=>{window.tp?.pianoId?.show({screen:»login»})}))}])}))}));const closeSubscribeModal=()=>{document.getElementById(«subscribe-modal»).innerHTML=»»};
Newsletter exclusivo para suscriptores

La decisión final
Una vez que Franco Navarro, Franco Navarro Mandayo, Fernando Cabada y Pablo Guede estuvieron al tanto de la noticia, se decidió buscar el propio testimonio de los jugadores implicados y certificar si, efectivamente, habían hecho ingresar a personas externas al hotel de concentración durante la pretemporada en Uruguay.
Ante el posible acceso a pruebas irrefutables, los implicados no tuvieron más que reconocer la indisciplina. Alianza Lima pudo comprobar que los tres jugadores sí rompieron la concentración y automáticamente les abrió un proceso disciplinario como manda el reglamento interno del club que, además, ha sido modificado de manera más rigurosa para esta temporada.

Pero no solo eso. Pablo Guede, a quien la sonrisa de la mañana se le había vuelto un furioso ceño fruncido, decidió comunicar que no pensaba contar más con esos tres jugadores y que el club debía ser drástico con ellos. De hecho, que debían ser separados indefinidamente, pues para él la disciplina es innegociable pero, sobre todo, también la confianza. Por su parte, el área deportiva coincidió en la decisión y los tres jugadores fueron notificados de que, hasta un próximo aviso o desvinculación, no participarán en ninguna actividad relacionada con el club.
En todo ese interín de comunicación tensa entre el área deportiva y los tres jugadores, en el que hubo mucho de resignación, lamento y disculpas poco efectivas, los otros jugadores del primer equipo se mantenían expectantes sobre si el entrenamiento iba a continuar con normalidad o no.
Al cabo de unos minutos, los tres futbolistas implicados salieron de Matute y no iniciaron los trabajos junto al resto del equipo. Por su parte, los que guiaban la sesión eran los asistentes de Guede mientras este conversaba con la Gerencia Deportiva. A diferencia de otros días, esta vez el entrenamiento duró menos y, en el exterior, ya se venían escuchando fuertes rumores de la inminente llegada de la barra Comando Sur.

La cancha y el vestuario
Fueron alrededor de 30 o 40 barristas embravecidos los que llegaron hasta la puerta de Jirón Abtao en La Victoria para ingresar a la fuerza al club. Al viejo estilo de los años 90, a punta de golpes en el portón de estacionamiento donde los futbolistas guardan sus vehículos, pudieron ingresar y decidieron llegar al lugar más sagrado de Matute: la cancha.
Como si irrumpir fuera un hábito cotidiando, el grupo de hinchas bajó por la tribuna de occidente y caminó hacia oriente, el lugar que tiene nexo con los vestuarios de Alianza Lima ubicados debajo del túnel. Si bien buscaban amedrentar o confrontar a los tres implicados, ya no los encontraron, así que fueron a buscar a sus compañeros.
Según la información difundida de manera extraoficial, los principales agredidos verbalmente fueron otros seleccionados peruanos, mientras que los extranjeros fueron la excepción. Los principales reclamos y amenazas tenían que ver con las presuntas ‘argollas’, ’indisciplinas’ y relación cercana con los tres denunciados y su falta de compromiso. Por su parte, Pablo Guede no se encontraba presente en tamaña trifulca.
Una vez que los barristas se retiraron luego de aventar un par de ‘manazos’, gritos y empujones, la seguridad de Alianza Lima convocó a un grupo de ocho o diez policías motorizados para que resguarden a los jugadores al momento de salir por el estacionamiento. Ya sin los hinchas, los jugadores se retiraron sin declarar a la prensa y, casi al final, lo hizo también el propio Pablo Guede con parte de su comando técnico.
Ahora, a un día de la Noche Blanquiazul ante Inter Miami de Lionel Messi y con la planificación deportiva ya hecha, Alianza Lima se encuentra en una oscura crisis institucional y deportiva por la incertidumbre de no saber si tener que contratar a tres futbolistas que reemplacen a aquellos que, de momento, todavía no han sido desvinculados.
Por su parte, los tres jugadores deberán responder a las investigaciones, ya que la denuncia ha sido ingresada, y en caso de comprobarse cualquier tipo de abuso o agresión, deberán ser sentenciados con total justicia. Por ahora, su tiempo en Alianza Lima llegó a su fin.













