La premisa de la gira europea sigue siendo la misma: que todos, los 24 convocados, sumen minutos en los 180 minutos que tendrá Perú entre Senegal y Honduras. Así, tras el exigente debut frente a los africanos, mañana la idea es darle mayor protagonismo a los de menor experiencia a nivel selección peruana. ¿Cuánto puede cambiar de lo que vimos ante Senegal y qué tanto variaría la idea ante un rival como Honduras, más a nuestro nivel?
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Tras la derrota de 2-0 frente a Senegal, en la que el entrenador Mano Menezes hizo la primera variante recién a los 58 minutos para un total de siete cambios, y en el que el promedio de edad del once inicial era cercano a los 29 años, esta vez veremos más variantes en varias posiciones y un promedio más bajo.
Una de las variantes que se prevé apuntan al ataque: Alex Valera iría al banco para que el titularato recaiga en Adrián Ugarriza y alterne luego Juan Pablo Goicochea. El arco también tendría rotación, con Diego Enríquez como titular.
César Inga es otro de los posibles titulares. Mientras que en el trámite del partido se esperan los ingresos de Marco Huamán (23) y Matías Zegarra (19). Por lo pronto, ya han sumado minutos 18 de los 24 convocados.
Empecemos por ser realistas. Duele, pero es así. Ya lo dijo Menezes, el despunte por derecha y centro vigoroso fue originado por una figura del PSG de 18 años con un valor de mercado de 30 millones de dólares y el gol lo anotó otra figura del Bayern, valuado en 40 millones. ¿Qué puede hacer Perú ante eso?
Lo que hizo los primeros 40 minutos: apostar por el rigor defensivo. Una exigencia puesta a prueba por varios factores. Uno de ellos era el poco conocimiento de una línea defensiva que por primera vez jugaba junta. A esto se suma el debut como zaguero de Alfonso Barco, un jugador de 24 años que juega en Croacia y que el sábado le tocó lidiar contra una ofensiva de primer mundo.
No es excusa, aunque parece. La Bicolor que ha tomado Mano es un fierro caliente, una con una idea de juego olvidada y traumatizada por los diferentes matices aplicados por técnicos tan distintos como Reynoso, Fossati, Ibáñez y hasta Barreto. ¿A qué juega Perú? No se sabe. O dicho de otra manera más sutil: juega a reencontrarse.
Con 11 jugadores provenientes de la Liga 1 y un universo de extranjeros colocados en ligas de segundo orden, volver a un sistema más familiarizado como el 4-4-2 (y sus variantes, siempre con cuatro en el fondo), nos remite automáticamente al éxito de Gareca.
Perú se paró así ante Senegal, obligado a priorizar el rol defensivo ante un rival físicamente muy superior y varios escalones más cercano a la élite. Fue así que la Bicolor resistió sin poder cumplir con éxito la función ofensiva. Tanto así que casi todo el primer tiempo el arquero de Senegal fue un espectador de lujo en el partido.
Pero la fórmula exigía además de esfuerzo, ser prolijo y mantener una concentración óptima. Nada de eso hubo en la jugada en la que Marco López y Alfonso Barco trastabillaron con torpeza ante la velocidad de Mbaye, extremo de 18 años y 30 millones de dólares, criado en el PSG de Luis Enrique, que a velocidad crucero llegó a la línea para tirar un centro que Miguel Araujo intentó desviar con la mirada.
Ahí se rompió Perú.
Perú cayó 2-0 ante Senegal en el primer partido de Mano Menezes como técnico. (Crédito: FPF).




