El reordenamiento geopolítico global y las nuevas estrategias de producción impulsadas por el ‘nearshoring’ han abierto una ventana histórica para los países latinoamericanos. La búsqueda de cadenas de suministro descentralizadas, más seguras y cercanas a los grandes mercados, especialmente a Estados Unidos y Europa, ha colocado a la región en una posición privilegiada para atraer inversiones y promover una nueva etapa de industrialización tecnológica.
El reordenamiento geopolítico global y las nuevas estrategias de producción impulsadas por el ‘nearshoring’ han abierto una ventana histórica para los países latinoamericanos. La búsqueda de cadenas de suministro descentralizadas, más seguras y cercanas a los grandes mercados, especialmente a Estados Unidos y Europa, ha colocado a la región en una posición privilegiada para atraer inversiones y promover una nueva etapa de industrialización tecnológica.
A diferencia de cómo las economías latinoamericanas han venido operando mayoritariamente, a través de la exportación de materias primas, hoy el desafío es transformar esas ventajas comparativas en competitivas mediante la incorporación de conocimiento, innovación y alianzas estratégicas con empresas internacionales de alta capacidad tecnológica. El objetivo es claro: elevar la productividad, generar empleos de calidad y fortalecer la competitividad.
En el caso del Perú, esta oportunidad comienza a materializarse a través de los acuerdos de transferencia tecnológica entre el Ministerio de Defensa del Perú y empresas de países con alto desarrollo industrial que han permitido impulsar proyectos de coproducción y mantenimiento avanzado. Un ejemplo destacado es la cooperación entre Servicios Industriales de la Marina (SIMA Perú) y Hyundai Heavy Industries para la construcción de embarcaciones.
Asimismo, en el ámbito aeronáutico, los convenios entre la Fuerza Aérea del Perú y fabricantes internacionales como Embraer y Airbus han impulsado programas de mantenimiento y ensamblaje de aeronaves. Acuerdos similares se vienen evaluando en el campo de sistemas de control aéreos y satélitales. En esta línea, destaca el centro de excelencia de expertos en radares que Indra Group ha formado en Perú y que ofrece servicios en países como Brasil, Emiratos Árabes Unidos, China, Corea del Sur e Indonesia, entre otros, posicionando a nuestro país como generador de tecnología y talento especializado.
Estos procesos no solo incrementan la autonomía productiva del país, sino que también crean un ecosistema donde la transferencia de conocimientos se convierte en el principal motor del desarrollo. Latinoamérica, y en particular el Peru, tienen hoy la posibilidad de pasar de ser exportadores de recursos a productores de tecnología y conocimiento consolidando una nueva etapa de desarrollo sostenible.




