El técnico australiano Graham Arnold volvió a convertirse en protagonista de un repechaje intercontinental al dejar fuera a una selección sudamericana. Esta vez, al mando de Irak, derrotó a Bolivia y aseguró su clasificación a la Copa Mundial de la FIFA 2026, repitiendo una historia que ya había vivido años atrás.
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Arnold ya sabía lo que era imponerse en este tipo de escenarios. En 2022, dirigía a Australia cuando eliminó a Perú en la repesca rumbo a Qatar, en una dramática definición por penales. Aquella noche lo consolidó como un estratega eficaz en partidos de alta presión, especialmente ante rivales de la Conmebol.
Cuatro años después, el entrenador volvió a cruzarse con Sudamérica en una instancia decisiva y el resultado fue el mismo. Su selección iraquí mostró orden táctico y efectividad para superar a Bolivia en un duelo cerrado, logrando el último boleto disponible al Mundial 2026.
El triunfo no solo significa la clasificación de Irak, sino también la confirmación de Arnold como un especialista en repechajes. En dos oportunidades, enfrentó a selecciones sudamericanas en instancias límite y en ambas salió victorioso, un dato que no pasa desapercibido en el ámbito internacional.
Para Bolivia, en cambio, la eliminación representa un duro golpe. El equipo altiplánico había llegado con la ilusión de volver a una Copa del Mundo, pero nuevamente se quedó a las puertas tras caer en la repesca.
Con este resultado, Irak se suma a la lista de clasificados al Mundial 2026, que por primera vez contará con 48 selecciones. Mientras tanto, Graham Arnold vuelve a escribir su nombre en la historia reciente de los repechajes, esta vez con una nueva víctima sudamericana en su camino.