El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi) reportó que el fenómeno climático DANA Aníbal deja un fuerte impacto y récords de lluvia en Lima y regiones al sur como Arequipa, Moquegua y Tacna este 17 y 18 de agosto.
El sur del país enfrentó precipitaciones ininterrumpidas y ráfagas de viento que afectaron severamente la infraestructura pública y los servicios básicos.
En la estación meteorológica de Ite, en el litoral de Tacna, se registró un acumulado de 10.2 mm, superando su récord histórico absoluto de 7.5 mm, registrado el 24 de enero de 1998, así como su máximo histórico para el mes de agosto de 3.7 mm, registrado en 2007.
En el litoral de Moquegua, la estación de Punta Coles registró un acumulado de 8.0 mm, superando su récord histórico anterior, mientras que la estación de Ilo alcanzó 2.6 mm, valor que también superó su registro máximo previo.
En Lima, la estación de Villa María del Triunfo registró un acumulado de 8.6 mm, considerado un valor sin precedente para esta estación. Asimismo, la estación de Lomas de Lachay alcanzó 15.8 mm, superando su récord anterior de 11.8 mm, registrado el 15 de enero de 1970, fecha en la que la ciudad de Lima registró un acumulado de 17 mm.
Lluvias y daños por DANA Aníbal
Tacna registró lluvias por 24 horas consecutivas y ráfagas que derribaron muros, árboles y paneles publicitarios en plena vía pública. Los reportes confirmaron un herido por el colapso de estructuras y apagones masivos en distritos como Gregorio Albarracín y Alto de la Alianza. El suministro de energía eléctrica fue restablecido paulatinamente por la empresa Electro Sur tras horas de interrupción.
El contexto de esta emergencia se define por la llegada de una masa de aire frío del Océano Pacífico que alteró drásticamente las condiciones del invierno. Este sistema atmosférico interactuó con el calentamiento del mar asociado a El Niño Costero, potenciando la intensidad de las lloviznas y nevadas. Como consecuencia, las estaciones de Ite y Punta Coles superaron sus récords históricos de acumulados de agua registrados originalmente en 1998.
En Arequipa, se informó sobre la caída de rocas en la carretera Panamericana Sur que afectó a buses interprovinciales, además de nevadas intensas en la zona de Patahuasi. Por su parte, en Moquegua se suspendieron las clases escolares debido a inundaciones que sobrecargaron el sistema de alcantarillado en Ilo. Estas condiciones climáticas extremas generaron el anegamiento de diversas avenidas principales en las capitales regionales.
El transporte sufrió interrupciones significativas debido a la escasa visibilidad horizontal provocada por el levantamiento de polvo. El aeropuerto de Tacna canceló sus vuelos hacia Lima por tercer día consecutivo, mientras que la carretera Costanera mantuvo el tránsito restringido por deslizamientos de lodo. Los conductores fueron exhortados a circular con precaución ante la presencia de escombros en las rutas.
Las consecuencias del DANA Aníbal se sintieron hasta en la región de Cusco, donde Senamhi reporta que hubo nieve en Marcapata y que estima que se mantenga este tipo de clima hasta el 19 de agosto.
Ante los incidentes, las autoridades recomendaron realizar inspecciones técnicas de seguridad en todas las edificaciones que resultaron afectadas estructuralmente. Brigadas municipales y personal de emergencia realizaron el retiro de escombros y la limpieza de viviendas inundadas para mitigar riesgos sanitarios en las zonas impactadas. Se instó a la población a asegurar techos y ventanas ante la persistencia de ráfagas.
DANA Aníbal en Arequipa, Moquegua y Tacna
La DANA Aníbal es una Depresión Aislada en Niveles Altos (DANA) que consiste en una masa de aire frío posicionada en la atmósfera superior. Al entrar en contacto con aire cálido, este fenómeno genera inestabilidad, nevadas en la sierra y ráfagas fuertes en la costa. Según los especialistas, este evento específico tuvo su mayor auge de intensidad entre el 17 y 18 de agosto.
El pronóstico indica que las condiciones de mal tiempo persistirán hasta el miércoles 19 de agosto en las regiones del sur. Se prevé la continuidad de granizo y vientos de hasta 45 kilómetros por hora en los sectores altoandinos. El organismo mantiene el monitoreo de la evolución atmosférica para informar sobre variaciones en la intensidad de las precipitaciones y la humedad.
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