Cuba va a afrontar una “grave crisis” en seis u ocho semanas si no recibe más petróleo o combustibles, pronostica para EFE el experto cubano Jorge Piñón, especialista del Instituto de Energía de la Universidad de Texas.
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La escasez de combustible en los últimos meses -principalmente por la falta de divisas del Estado cubano para importarlo- era responsable de gran parte de los apagones que sufre la isla, de más de 20 horas al día en amplias regiones del país.
Cuba precisa del orden de 110.000 barriles de petróleo diarios, según distintas estimaciones y a falta de datos oficiales. De esta cantidad, en torno a 40.000 provienen de su producción nacional de crudo, con lo aproximadamente dos tercios debe ser importado.
Su principal proveedor histórico era Venezuela, que el año pasado le suministró unos 27.000 barriles diarios, según el sistema de seguimiento de Reuters (mucho menos de los hasta 100.000 diarios que llegó a proporcionar). Esto acabó con la captura del presidente de ese país, Nicolás Maduro, el pasado 3 de enero.
Luego estaba México, con entre 6.000 y 12.000 barriles diarios el año pasado, según distintas fuentes que EFE no puede verificar de forma independiente. Washington había ido incrementando su presión sobre este país en las últimas semanas.
Rusia, por su parte, envió a Cuba el año pasado unos 6.000 barriles diarios, según el Instituto de Energía de la Universidad de Texas.
La brecha que queda entre la suma de todas las importaciones reales y los 70.000 era buena parte de la causa de los apagones.













