miércoles, junio 10

El detenido da vueltas en el escenario, esposado. Un policía entra, lo interroga, lo acusa y, para colmo, se burla de él, quien clama inocencia y procede a contar su historia. Para las generaciones que crecieron con series a granel, que conocen de memoria la fórmula de “La ley y el orden” y similares, el comienzo de “Crimen impune” resultará familiar. Por diseño el thriller desafía su premisa y el espectador exige giros de trama, aquí no es distinto.

La obra sigue a Alberto Sánchez (Joel Calderón), psicólogo; su trabajo es ayudar a la traumatizada Almudena de la Piedra (Daniella Stornaiuolo). La madre, quien controla los vínculos de la chica con el mundo, pone las condiciones del acceso al hombre. La promesa de dinero, de fama, se imponen sobre el sentido común y el tipo acepta el caso. La obra desarrollará el por qué fue un error aceptar el trabajo. Completan el elenco Kathy Serrano, Patricio Villavicencio y Walter Ramírez. Dirige y escribe Jorge Bardales (“Afuera”).

“Empecé a jugar con la idea de que había una puerta cerrada y algo desconocido [al otro lado]. Era un misterio. Me interesaba que sea un rompecabezas”, cuenta el dramaturgo a El Comercio vía Zoom el día posterior a uno de los ensayos. Una referencia que él tuvo para desarrollar su misterio principal fue “Psicosis” (Alfred Hitchcock, 1960), particularmente la escena donde Lila Crane descubre el cadáver en el sótano, por toda la tensión que acompaña este giro narrativo.

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“Cuando completé el texto me interesaba también tocar temas actuales, no solo crear una historia de suspenso, sino que tenga algo que ver con nuestro país, con tantos problemas que hay. Hay mucho material”, sostiene y hace referencia a la minería ilegal y su vínculo indivisible con la trata de personas.Me interesaba que no sea una obra de denuncia directa, ni periodística, ni documental, sino que la minería ilegal esté en la periferia, como un mal que involucra a todos”.

Bardales menciona que la obra tendrá música, blues y jazz para complementar su intención de darle un aire de película noir, con la desesperanza y la decepción suspendidas en la atmósfera. “Es un poco lo que se siente ahorita, creo yo, en el país. No hay esperanza, es algo que muchos pensamos”, añade.

¿Cómo es un policía? Todo el Perú tiene respuesta a la pregunta, varias de las cuales coinciden y forman el arquetipo del que ejerce la ley. Cuando Walter Ramírez entró en escena, todo en él grita policía. No solo por el uniforme, camisa blanca con chaleco negro y placa colgando, sino por su lenguaje corporal. Y su lenguaje, que se mueve entre la seriedad y la chacota.

“La idea era darle un contrapunto cómico a la historia, que es bien oscura. Hay mucha tensión y queríamos generar estos momentos como de relajo, pero sin que el policía sea una caricatura, sino que tenga sus momentos divertidos, medio conchudos, pero encontrarle el lado humano también. Empezamos a trabajar con Walter en base a los interrogatorios que veíamos. Maneja muy bien la comedia también”, sostiene el dramaturgo.

Mientras el peruano tiene una imagen formada del policía arquetípico, ¿ocurre lo mismo con un psicólogo? Por experiencias personales, Bardales está familiarizado con el lenguaje del psicólogo. Desarrolló su personaje para transmitir profesionalidad, ética, pero también misterio. Porque todos en esta historia tienen algo que ocultar.

Sepa más

«Crimen impune», de Jorge Bardales

Fechas: 16, 17, 23, 24, 30 de junio y 1 de julio.

Lugar: Teatro Julieta (Pasaje Porta 132, Miraflores, Lima)

Entradas: A la venta en Joinnus.

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