Un tribunal israelí autorizó este domingo prolongar dos días la detención de dos activistas, uno brasileño y otro español-palestino, de una flotilla para Gaza acusados por Israel de vínculos con una organización sancionada por Estados Unidos, informó a la AFP una oenegé.
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Sus abogados dijeron al tribunal que Ávila y Abu Keshek declararon haber sufrido “graves abusos físicos que equivalen a tortura, incluidos golpes”, y también que los mantuvieron “en aislamiento y con los ojos vendados durante días en el mar”.
No se presentaron cargos formales contra los dos, precisó Adalah.
“Hemos argumentado que (…) formaban parte de una misión humanitaria cuyo objetivo era proporcionar ayuda humanitaria a los civiles en Gaza, y no a ninguna otra organización, fuera terrorista o no”, dijo la abogada Hadeel Abu Salih a los periodistas tras la audiencia.
Desde que se conoció su traslado a Israel, tanto el gobierno español como el brasileño condenaron la acción como un “secuestro” y reclamaron “el retorno inmediato de sus ciudadanos”.
Este domingo, el Gobierno español reiteró la petición tras la decisión del tribunal.
“El Gobierno de España exige su inmediata liberación”, indicó el mensaje del ministerio enviado a la AFP. Precisó que el cónsul español en Tel Aviv acompañó al “español ilegalmente detenido” a la vista.
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La organización Adalah afirmó que sus abogados se habían reunido con los activistas detenidos en la prisión de Shikma, en Ascalón.
Ávila contó a los abogados que ha sufrido “una brutalidad extrema” cuando interceptaron los barcos.
“Lo arrastraron boca abajo por el suelo y lo golpearon tan brutalmente que perdió el conocimiento dos veces”, añadió la oenegé.
Abu Keshek también fue “amarrado de manos y con los ojos vendados” y se vio “obligado a permanecer tumbado boca abajo en el suelo desde el momento de su detención” hasta llegar a Israel, informó el grupo.
El Ministerio de Relaciones Exteriores israelí acusa a los dos activistas de estar vinculados a la Conferencia Popular para los Palestinos en el Extranjero (PCPA), una organización sancionada por el Departamento del Tesoro estadounidense.
Washington acusa a la PCPA de “actuar clandestinamente en nombre” del grupo islamista palestino Hamás.
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Según la cancillería israelí, Abu Keshek es un miembro destacado de dicha organización y Ávila está vinculado a ella y es “sospechoso de actividades ilegales”.
El Gobierno español ha rechazado las acusaciones de Israel sobre Abu Keshek.
Los organizadores de la flotilla afirman que la interceptación israelí tuvo lugar a más de 1.000 kilómetros de Gaza. Lo tachan de “trampa mortal calculada en el mar”.
Decenas de activistas detenidos desembarcaron el viernes en la isla griega de Creta, constató un periodista de la AFP.
En 2025, un primer viaje de la Flotilla Global Sumud (“resiliencia” en árabe) hacia Gaza acaparó la atención mundial.
Pero cientos de activistas, entre ellos la sueca Greta Thunberg o el mismo Thiago Ávila, fueron detenidos en el mar, trasladados a Israel y luego expulsados.













