viernes, abril 24

Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.

Si eres o tienes un hijo, sobrino o amigo entre 18 y 35 años —ya sea estudiante de una carrera técnica, universitario o con secundaria completa— y tiene ganas de aportar a la solución de los problemas del país, su talento hoy es una urgencia para el Capítulo Nacional de Juventud del World Food Forum, una iniciativa global de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Pueden sumarse como voluntarios y cambiar vidas para bien. Entérate de cómo formar parte.

Si eres o tienes un hijo, sobrino o amigo entre 18 y 35 años —ya sea estudiante de una carrera técnica, universitario o con secundaria completa— y tiene ganas de aportar a la solución de los problemas del país, su talento hoy es una urgencia para el Capítulo Nacional de Juventud del World Food Forum, una iniciativa global de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Pueden sumarse como voluntarios y cambiar vidas para bien. Entérate de cómo formar parte.

A pesar de que el país es una potencia gastronómica mundial, vivimos una paradoja: según un informe regional de la FAO, el 51% de los peruanos vive en situación de inseguridad alimentaria moderada o severa. Esto significa que muchas familias reducen la calidad o variedad de sus alimentos, a veces se saltan comidas o comen menos de lo necesario, y viven con la incertidumbre constante de no saber si habrá suficiente para todos sus integrantes.

El objetivo principal del voluntariado es combatir la desnutrición, especialmente en niños, niñas y adolescentes de las regiones. Foto: FAO.

`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});

A esta crisis se suma el problema del desperdicio. Mientras millones no logran acceder a una dieta nutritiva, en el Perú se botan más de 12 millones de toneladas de alimentos al año, según el Programa Nacional de Alimentación. Y las proyecciones al 2050 no son alentadoras: advierten un escenario de escasez hídrica y caídas drásticas en los rendimientos de los cultivos debido al cambio climático, lo que podría disparar el precio de la canasta básica.

Por ello, con el objetivo de evitar un colapso del sistema alimentario en el Perú, el Capítulo Nacional de Juventudes del World Food Forum ha lanzado una convocatoria nacional. Buscan sumar a miles de jóvenes —especialmente de regiones— que estén dispuestos a involucrarse y aplicar la ciencia y la innovación en tres frentes de acción.

El primero es combatir la anemia y promover la educación circular. En alianza con la Universidad Peruana Cayetano Heredia, los voluntarios implementarán biohuertos escolares en zonas vulnerables. El objetivo es prevenir la malnutrición infantil y enseñar a las nuevas generaciones a no desperdiciar alimentos, formando consumidores conscientes mediante festivales que integren cultura, gastronomía y salud pública.

El segundo frente es impulsar la agricultura para el pequeño productor. El campo necesita un relevo generacional con enfoque tecnológico. A través de una escuela técnica práctica, se validarán proyectos reales como el piloto “Data Agro 5.0” en Tacna, que instalará sensores para optimizar el riego y ahorrar agua frente a la amenaza de sequías. Aquí, la tecnología se convierte en una herramienta de inclusión, no de desigualdad.

El tercer eje busca fortalecer la voz y el voto en las regiones. Históricamente, las juventudes rurales han tenido participación limitada en las decisiones políticas sobre alimentación. El voluntariado elaborará el primer Diagnóstico Nacional Juvenil en Seguridad Alimentaria en zonas vulnerables y formará líderes locales para que pasen de la queja a la acción, incidiendo en el debate público con evidencia en mano.

Los jóvenes voluntarios podrán trabajar directamente con comunidades vulnerables, conocer sus realidades desde dentro y ser parte activa del cambio para mejorarlas. Foto: FAO.

Los jóvenes voluntarios podrán trabajar directamente con comunidades vulnerables, conocer sus realidades desde dentro y ser parte activa del cambio para mejorarlas. Foto: FAO.

`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});

El equipo de la organización informó que, al preparar a una generación comprometida con el cuidado del sistema alimentario y capaz de replicar soluciones en sus propias comunidades, se generará un efecto multiplicador positivo en todo el país. Para cada voluntario, además del impacto social, la experiencia funciona como un acelerador profesional: adquirirán competencias en gestión, innovación y manejo de datos; ampliarán su red de contactos; y recibirán una certificación oficial que fortalecerá su empleabilidad.

Además, existen las áreas de Comunicación y Relacionamiento, que son el soporte vital de la iniciativa. Comunicación se encarga de elaborar historias audiovisuales que educan e inspiran, mientras que Relacionamiento gestiona el capital humano, capta fondos y forja alianzas estratégicas. Todas las áreas trabajan para que esta revolución alimentaria escale y se visibilice en todo el país.

Finalmente, invitan a los jóvenes que cumplan con el perfil a animarse y postular. Las inscripciones están abiertas a través de su cuenta oficial de Instagram: @wff_peru_chapter.

Además, los jóvenes podrán formarse como líderes y crear redes de contacto con otros jóvenes del país que comparten la misma causa: mejorar el Perú. Foto: FAO.

`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});

En diálogo con este Diario, el equipo del Comité de Coordinación Nacional del Capítulo Nacional de Juventudes explicó el trabajo que realizan en sus respectivas áreas. Uno de los voceros fue Gianmarco Alonso Quintanilla Puente, representante del área de Relacionamiento y Gestión de Recursos. “Aquí encontrarán un espacio que funciona como puente entre los proyectos de la iniciativa y los medios de comunicación, colegios, ONG y universidades, para que conozcan nuestro trabajo y se sumen a la mejora del sistema agroalimentario en distintas zonas del país”, señaló.

Por su parte, Kristel Vanessa Leiva Moreano, representante del área de Políticas y Gobernanza, indicó que el cambio en las políticas públicas no se impulsa solo desde afuera, sino también desde adentro. Destacó la importancia de que la juventud participe activamente en estos espacios para defender las necesidades de las comunidades vulnerables del Perú. “No solo buscamos voluntarios, sino formar líderes a través de un programa formativo sobre el sistema agroalimentario, que permita analizar políticas y construir propuestas integrales”, afirmó.

Lizet Maylí Mejía Penadillo, también integrante de esta área, explicó que el trabajo incluye espacios de análisis y diálogo para elaborar diagnósticos participativos. La meta es que los jóvenes identifiquen problemáticas y evalúen las políticas públicas vinculadas al sistema agroalimentario. “Buscamos generar diálogos que nos permitan canalizar información, visibilizar las carencias de cada región e incentivar la descentralización, todo ello mediante nuestras acciones e investigaciones”, precisó.

Finalmente, Josué Ángel Gutiérrez, representante del área de Ciencia e Innovación, destacó que uno de sus objetivos es democratizar el acceso a la ciencia y construir soluciones tecnológicas con impacto real en los territorios. “Tenemos tres componentes: el académico, para aprender y especializarnos; el de innovación, para desarrollar proyectos; y el Agro 5.0, que busca impactar en comunidades reales mediante la implementación de pilotos replicables”, concluyó.

El equipo de la organización invita a los jóvenes a inscribirse a través de sus redes sociales. Foto: FAO.

`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});

Share.
Exit mobile version