El acceso a la vivienda sigue siendo uno de los grandes retos para miles de peruanos, especialmente en un contexto donde la demanda es alta y los precios continúan en constante variación. En una entrevista, el docente de Finanzas de la Universidad ESAN Mario Vergara explicó que la decisión entre comprar una casa ya hecha o construirla desde cero debe basarse en la capacidad financiera de cada familia y en la proyección de gastos a largo plazo.
“Primero hay que evaluar si cuentas con terreno y presupuesto. Construir implica planificar materiales, mano de obra y acabados, pero puede representar un ahorro importante frente a la compra directa”, señaló el especialista.
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Según Vergara, levantar una vivienda de 100 metros cuadrados cuesta en promedio S/180.000, sin incluir el valor del terreno. En contraste, los precios de compra van desde S/230.000 hasta S/800.000, dependiendo de la ubicación. Esto hace que la construcción sea una alternativa más asequible, aunque demande tiempo y organización.
El experto también resaltó que la tendencia actual se inclina hacia viviendas pequeñas, entre 30 y 40 metros cuadrados, cuya demanda creció un 30 % en el último año. Esta preferencia responde al alza de precios en zonas céntricas y al interés de jóvenes compradores en espacios compactos y funcionales.
Finalmente, recomendó considerar factores como el financiamiento (programas como Mi Vivienda), la inscripción en registros públicos y los costos de mantenimiento antes de tomar una decisión definitiva.
Distribución de materiales de construcción
La distribución de materiales de construcción continúa siendo uno de los mayores retos logísticos en América Latina. En una industria donde los retrasos o pérdidas de insumos pueden comprometer proyectos millonarios, contar con cadenas de suministro eficientes se ha vuelto indispensable.
De acuerdo con la Cámara Peruana de la Construcción (Capeco), el sector inició el 2025 con resultados alentadores: en enero creció 4,13 %, impulsado principalmente por la inversión pública. En el primer trimestre, la expansión alcanzó 5,31 %, respaldada por un aumento de 17,9 % en este rubro, así como por el renovado interés en Asociaciones Público-Privadas (APP) y Obras por Impuestos.
Sin embargo, el dinamismo también depende de optimizar la logística. Según datos de DispatchTrack, en 2024 se gestionaron más de un millón de rutas en Perú, de las cuales 74.053 correspondieron al traslado de materiales de construcción. Esto refleja cómo la industria está apostando por la digitalización y la logística de última milla para reducir sobrecostos y retrasos.
Entre los principales desafíos destacan las entregas fuera de tiempo —responsables del 60 % de los retrasos en obra—, materiales incompletos o extraviados, rutas mal planificadas, falta de visibilidad para los clientes y poca capacidad de adaptación a cambios de última hora.
Las soluciones digitales, como rutas dinámicas con ETA precisos, pruebas de entrega digitales, seguimiento en vivo y plataformas que permiten ajustes inmediatos, son hoy la respuesta para mantener la productividad y garantizar la continuidad de los proyectos.




