“Luego de más de 15 años fuera quisimos abrir nuestra propia agencia, vimos la oportunidad. La abrimos los dos. Era como tirarse a la piscina en un mercado como Nueva York, que tiene mejor proyección, pero también es el más competitivo, ya que acá están las mejores agencias del mundo”, comenta Lanfranco, cofundador de L&C, la agencia creativa independiente que dirigen ambos peruanos, y que acaba de realizar una gran campaña de sostenibilidad de alcance global para Tiffany&Co, la emblemática marca de joyería de lujo.
Córdova, cofundador de L&C, destaca que en estos cuatro años han logrado posicionar a la agencia a nivel creativo como una de las más importantes que realiza campañas para marcas como General Electric, AB InBev, Diageo, Open Doors, Dole, entre otras grandes, y ahora la gigante Tiffany&Co, de LVMH. L&C, en menos de cinco años, ha ganado el premio Grand Prix en Cannes, los Oscar de la publicidad, entre otros premios.
“En estos años nos hemos posicionado como la agencia top independiente global específicamente en el ángulo de creatividad y sostenibilidad que ha generado que la agencia tenga mucha exposición en ese sentido”, afirman. Y eso, precisamente, es lo que Tiffany&Co vio en la agencia fundada por los peruanos para elegirla entre muchas otras para liderar la campaña de la Fundación Tiffany&Co, que resalta los esfuerzos que realiza la compañía en la conservación de los océanos desde hace varias décadas.

Los creativos peruanos cuentan que la fundación realiza un trabajo muy importante para restaurar y proteger las áreas marinas, ya que la marca siempre se ha inspirado en el océano para realizar sus joyas y sus diseños. La icónica joyería, a través de su fundación, ha invertido US$100 millones para este propósito.
Es así que, en colaboración con Pantone, lanzaron la campaña 1837 Tiffany Blue Conservation, que refleja el color azul a la compañía -parte de su identidad visual por casi dos siglos- y concientizar sobre el impacto positivo de la Fundación Tiffany&Co, que tiene el fin de proteger y preservar los océanos y reforzar su compromiso de proteger el 30% de los océanos del mundo para el 2030. Recordemos que en el 2001, el legendario color se estandarizó como uno personalizado creado por Pantone exclusivamente para la compañía y no está disponible públicamente. Lleva el nombre «1837 Blue», un guiño al año de fundación de la casa.
La campaña muestra océanos en África, Australia y el Caribe, donde se encuentra naturalmente el tono reminiscente de Tiffany Blue, el color característico de la joyería. La campaña se inauguró con un lanzamiento en sitios icónicos de Nueva York, como Times Square y en The Landmark, la tienda insignia de Tiffany&Co en la Quinta Avenida, y por supuesto, en redes sociales.
Lanfranco sostiene que hoy en día las marcas deben tener un compromiso claro, ya que eso les permite diferenciarse y resaltar dentro de su comunicación al consumidor para generar conexión. Lo que se ha hecho con Tiffany&Co se puede aplicar con otras marcas con propósito, asegura.
“Estamos contentos y orgullosos de haber abierto una agencia independiente”, sostienen emocionados.
El cielo es el límite para ambos creativos, que ya buscan expandirse en base a su experiencia global. “Nosotros ya tenemos la agencia en Nueva York de manera sólida y nos encantaría abrir una en Europa. Aún no sabemos en qué mercado, pero quizá sería Ámsterdam o Paris. Además, tenemos un pequeño estudio donde hacemos, sobre todo, producción en Sudamérica entre Buenos Aires y Perú, ya que trabajamos con clientes en Latinoamérica como Bavaria en Colombia”, comenta Córdova.
Lanfranco agrega que hay muchas marcas de Latinoamérica que quieren ir a Estados Unidos u otros mercados, y para ello es importante tener un ‘partner’ creativo con visión global. Si bien aún no está definido, estiman que para el último trimestre de este año podrían abrir una oficina en Europa o Latinoamérica. “Ya lo estamos conversando y tenemos posibles clientes”, aseguran.
“Creemos que nuestra vena y experiencia peruana es un diferencial”, finalizan.




