De acuerdo con información del Reporte Semanal de Scotiabank, el precio del petróleo WTI inició la semana con un salto de más de 8% a US$72 por barril tras el ataque en conjunto de Estados Unidos e Israel contra Irán, aumentando los conflictos en el Medio Oriente.
El crudo se encuentra en máximos desde junio del 2025, con mayor potencial alcista si el conflicto escala a más países de la región. Un alza sostenida de precios afectaría la recuperación económica global e incrementará las expectativas de inflación.
El informe sostiene que el alza del petróleo por más tiempo puede frenar las mejoras de la inflación y hacer que los bancos centrales, como la Reserva Federal, sean más cautelosos en sus recortes de tasas de interés en el corto plazo.
“El riesgo no es solo un aumento del precio del petróleo hoy, sino que se mantenga sostenidamente alto y acreciente las expectativas de una inflación más alta en los próximos meses”, indicaron. Por la parte productiva, el balance global sigue mostrando un claro superávit.
Según el Departamento de Energía de EE.UU., la producción estadounidense, que representa alrededor del 22% de la oferta mundial, retrocedió en enero frente a los récords de 2025 por el clima más frío, aunque continúa en niveles muy elevados. Lo mismo ocurre con la OPEP, que aporta alrededor del 32% de la oferta global y que también se mantiene cerca de máximos históricos pese a una ligera moderación reciente.
Asimismo, los productores no pertenecientes a la OPEP+, excluyendo EE.UU, presentan mayores aumentos. La producción global, en niveles récords, limita alzas más pronunciadas en los precios y deja espacio para eventuales correcciones si es que el conflicto se calma. Tras los máximos históricos de producción alcanzados en el 2025, el mercado global acumula cinco años consecutivos de superávit, reflejo de una abundante oferta.
Por otro lado, el anuncio de la OPEP, previo al estallido del conflicto, de aumentar la producción de crudo en 206 mil barriles por día (bpd) a partir de abril no tuvo efecto sobre los precios. El adicional de aporte a la oferta global terminó siendo solo alrededor de 0,2%, una señal simbólica frente a la quinta parte de la oferta global que pasa por el Estrecho de Ormuz.
Por el estrecho de Ormuz, que conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán y el mar Arábigo, que a su vez da acceso al océano Índico, transita alrededor de 20% del suministro global de crudo. Básicamente, el estrecho es un cuello de botella. Si bien las autoridades iraníes anunciaron que permanece abierto, la escalada de ataques en la región, incluyendo el estrecho, ha llevado a que muchos transportistas eviten esta vía por precaución y por el incremento de los costos de entrega.
Técnicamente, el crudo WTI subió inicialmente hasta los US$75 por barril, pero perdió impulso y retrocedió hacia el nivel de US$72. Scotiabank señaló que si el precio se mantiene por encima de la resistencia anterior en US$70, el petróleo regresará hacia los máximos de hoy, mientras que, si cae por debajo de la resistencia, se movería hacia niveles de US$66, previo al estallido del conflicto.




