En medio de fuertes protestas que han dejado más de 2.000 fallecidos, el Gobierno de Irán impulsó hace unos días un apagón total de internet, que afectó incluso a los servicios VPN y al internet satelital.
El colapso de la moneda y una inflación disparada han llevado a miles de manifestantes a salir a las calles de Teherán y otras ciudades. Una de las medidas más extremas del régimen ha sido bloquear el acceso a la red. De acuerdo con la plataforma NetBlocks, el 99% del internet del país asiático permanece bajo un apagón total.
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La restricción comenzó el jueves 8 del presente mes y no solo implicó el corte del acceso a la web, sino también de las líneas telefónicas fijas y móviles. Incluso la señal GPS y el acceso a Starlink —internet satelital que había servido como vía de escape en protestas anteriores— han sido intervenidos. Lo mismo ocurrió con los servicios VPN, redes privadas virtuales que suelen utilizarse en todo el mundo para evadir la censura.
Proton VPN, uno de los principales proveedores a nivel global, informó que su tráfico desde Irán cayó de forma significativa desde el inicio del apagón, lo que confirma que la infraestructura que permite el acceso a internet está siendo desactivada casi por completo.
¿Cómo ha logrado el Gobierno iraní anular el acceso a internet en todo el país de esta manera?
Según explica El País, la clave está en la alta centralización de la infraestructura digital iraní. En países como Irán, donde el Estado controla o supervisa a los principales proveedores de internet y los puntos de conexión con el exterior, resulta relativamente sencillo ejecutar un apagón a gran escala. Basta con intervenir unos pocos nodos críticos —como cables de fibra óptica, centros de datos o proveedores troncales— para dejar incomunicado a casi todo el país.
En términos técnicos, el Gobierno puede manipular el BGP (Border Gateway Protocol), el sistema que indica a los routers por dónde debe circular la información. Al retirar o falsear estos “anuncios de ruta”, Irán desaparece del mapa global de internet. Además, puede aplicarse el null routing: ordenar a los routers que descarten todo el tráfico que intente salir o entrar del país. Así, aunque existan VPN o internet satelital, los datos simplemente no llegan a destino.
En el caso del internet satelital el método utilizado se llama jamming y consiste en atascar literalmente la señal, bloqueando la señal de los satélites GPS.
La tecnología de bloqueo involucrada es militar y altamente sofisticada, probablemente suministrada por Rusia o China, según algunos expertos.
La última estimación sobre el número de personas fallecidas en las protestas a nivel nacional asciende a 2.571, según la Agencia de Noticias de Activistas de Derechos Humanos (HRANA), con sede en Estados Unidos.
Ese total incluye 2.403 manifestantes, 147 personas afiliadas al Gobierno, 12 menores de 18 años y nueve civiles no manifestantes.














