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En los últimos meses, el ‘skincare’ coreano (llamado también K-beauty) pasó de ser una curiosidad lejana a convertirse en un fenómeno consolidado en el mercado peruano. Hoy no solo se encuentra en tiendas especializadas, sino también en ‘e-commerce’ locales y ‘concept stores’ que importan directamente desde Corea del Sur. Marcas como Dr. ALTHEA, ANUA, SKIN1004 o Medicube ya son las favoritas de cientos de personas, sin distinción entre hombres y mujeres. Todos están apostando en cuidar su piel con estas fórmulas asiáticas.
En los últimos meses, el ‘skincare’ coreano (llamado también K-beauty) pasó de ser una curiosidad lejana a convertirse en un fenómeno consolidado en el mercado peruano. Hoy no solo se encuentra en tiendas especializadas, sino también en ‘e-commerce’ locales y ‘concept stores’ que importan directamente desde Corea del Sur. Marcas como Dr. ALTHEA, ANUA, SKIN1004 o Medicube ya son las favoritas de cientos de personas, sin distinción entre hombres y mujeres. Todos están apostando en cuidar su piel con estas fórmulas asiáticas.
Pero ¿qué lo hace distinto y por qué ha conectado tanto en el ámbito local? “La gran diferencia está en la filosofía”, explica Xiadira Carayhua Falcón, fundadora de Qara.Bonita (@qara.bonita en Instagram y @qarabonitaskincare en TikTok), marca local que importa productos coreanos. “Mientras el ‘skincare’ occidental suele enfocarse en corregir problemas cuando ya están visibles —como el acné, manchas o arrugas—, el K-beauty prioriza la prevención, la hidratación profunda y el fortalecimiento de la barrera cutánea”, indica.
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La centella asiática destaca por sus activos regeneradores, que ayudan a acelerar la reparación de la piel y revitalizarla. (Foto: iStock)
/ dangdumrong
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En un país con alta radiación UV durante todo el año, contaminación urbana y climas cambiantes, esta mirada preventiva resulta especialmente relevante. “El enfoque de ‘piel sana primero, piel bonita después’ ha conectado muy bien con nuestras pieles porque reduce la irritación y mejora la textura antes de incorporar activos más intensivos”, añade la experta en ‘skincare’ de Qara.bonita.
Los ingredientes estrella
Centella asiática. Ideal para piel sensible, reactiva o con acné inflamatorio. Calma y fortalece la barrera.
Ácido tranexámico (TXA). Gran aliado para hiperpigmentación y manchas persistentes. Relevante en nuestro país por la alta radiación.
PDRN y péptidos. En tendencia para reparación y prevención de signos de edad.
Niacinamida. Excelente para piel mixta, poros visibles y manchas leves.
Para quienes recién se sumergen en este mundo, la empresaria apunta a que la clave no está en comprar el sérum viral del momento, sino en construir una base estratégica. “Si alguien quiere empezar sin gastar de más, recomiendo construir una base antes de comprar tratamientos virales”, señala Carayhua.
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Se puede, por ejemplo, iniciar con la elección de un limpiador suave, de pH bajo. En el Perú es común usar fórmulas muy agresivas que resecan y sensibilizan, así que la mejor apuesta es invertir en un limpiador de K-beauty que no dañe la barrera de la piel.
El segundo producto con relevancia es el tónico hidratante o esencia ligera. Uno que no cumpla con la función de “arrastrar suciedad”, sino que rehidrate inmediatamente después de la limpieza y prepare la piel para recibir otros productos.
Los productos no se reducen solo a la piel del rostro, sino también a zonas delicadas como los labios. (Foto: iStock)
/ jacoblund
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Como tercero, un infaltable es el protector solar coreano de uso diario. “Es el producto más transformador en nuestro país por la alta radiación. Muchas personas invierten primero en sérums, pero sin protector solar constante no hay tratamiento que funcione a largo plazo”, advierte. Las fórmulas coreanas destacan por sus texturas ligeras, acabado natural y ausencia de residuo blanco, algo clave en climas húmedos como el de la capital.
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En tanto, en redes sociales se viraliza la idea de que la rutina coreana implica diez pasos inamovibles. La realidad es más flexible. “No. Los diez pasos muestran categorías posibles, pero no son una obligación”, aclara la fundadora de Qara.Bonita.
Una rutina sostenible puede tener entre cuatro y seis pasos. En la mañana: limpieza ligera, tónico o esencia, sérum (opcional), hidratante (opcional) y protector solar. En la noche: doble limpieza si hubo maquillaje o bloqueador, tónico, tratamiento y crema. “La clave no es la cantidad, sino la constancia. Una rutina simple, pero diaria, genera mejores resultados que una rutina extensa e inconsistente”, reflexiona Carayhua.
Entre los fallos más frecuentes está el mezclar demasiados activos potentes sin guía, comprar impulsado por las redes sociales y no por el tipo de piel, y cambiar de rutina cada semana. “La piel necesita estabilidad. Introducir productos de uno en uno permite evaluar la tolerancia y evitar las irritaciones innecesarias”, apunta la experta.
Más allá de los productos, el K-beauty propone también un cambio de mentalidad. “El verdadero cambio no viene de un producto milagroso, sino del hábito diario”, sentencia Carayhua. En esa línea, las rutinas simples pero sostenidas, la protección solar incluso en invierno y la evaluación constante de la piel cada ocho a doce semanas son la verdadera fórmula para una piel tan perfecta como la de las coreanas. //




