Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.
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Para muchos peruanos, el fanatismo por “Star Wars” ha tenido algo de predestinación. El ingeniero mecánico Zlatko Pérez Luna, por ejemplo, cuenta que cuando nació en 1984 ya tenía una espada láser esperándolo. Era un juguete sencillo que su madre había comprado a inicios de los años ochenta en una promoción de Coca-Cola, con la idea de que algún día se lo obsequiaría a un hijo o una hija. Años después, cuando Zlatko llegó al mundo, la espada seguía allí, como si la misma Fuerza hubiera dejado preparada la escena.
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«Star Wars». Miembros de la Legión 501, durante una visita al hospital San José del Callao. Foto: Facebook.
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La Legión 501 Garrison Perú forma parte de una organización nacida en Estados Unidos a finales de los noventa, fundada sobre una idea tan sencilla como poderosa: que los personajes de una galaxia muy lejana podían acompañar a quienes más lo necesitan. En el Perú, el grupo lleva activo desde 2012 y reúne hoy a cuarenta miembros. Todo sin fines de lucro. La mejor recompensa es una donación para los niños o una sonrisa de estos últimos.
Historia de una pasión
Para entender por qué “Star Wars” toca algo tan hondo en los peruanos hay que volver al principio. Hace mucho tiempo, en esta galaxia cercana, se estrenaba la cinta de ciencia ficción de George Lucas. En nuestro país, la película llegó a salas un 23 de febrero de 1978, apenas ocho meses después de su debut mundial. Fue una relación que empezó temprano, intensa y, como toda relación larga, no exenta de sus momentos traumáticos.
El más célebre de esos traumas ocurrió en 1980, cuando Panamericana anunció el estreno televisivo de “La guerra de las galaxias”, como entonces se le decía a la saga. Familias completas se pegaron a la pantalla, listas para ser testigos de la obra de ciencia ficción de la que todo el mundo hablaba. Pero lo que recibieron fue el infame “Star Wars Holiday Special”, dos horas de un show de variedades intergaláctico que no gustó a nadie. George Lucas ha dicho que haría lo posible por destruir cada copia existente. Los peruanos que lo vieron aquella noche probablemente le darían la razón.

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Desde 1978, la relación de los peruanos con estas películas tuvo sus picos y sus valles. Pero ninguno tan hondo como el que llegó hacia el final de la década pasada. Tras el tibio recibimiento de “The Rise of Skywalker” en 2019, Disney empezó a desmantelar sus planes para futuras trilogías, en un silencio que parecía definitivo. El propio Bob Iger, entonces al frente de la compañía, terminó reconociendo que habían puesto demasiado contenido en el mercado demasiado rápido. La palabra que circulaba en la industria era “fatiga”.
La salvación llegó, paradójicamente, ese mismo año. “The Mandalorian” era en apariencia una serie menor: un western espacial sobre un cazarrecompensas sin nombre, un bebé verde y un puñado de planetas polvorientos. Pero tenía algo que las últimas películas habían perdido: tempo, economía narrativa, el placer genuino de una buena historia contada con paciencia. Los espectadores la encontraron y ya no la soltaron. Tanto que en 2026 ese mismo cazarrecompensas y su pequeño Grogu darán el salto a la pantalla grande en “The Mandalorian and Grogu”, la primera película de la saga en siete años. Con Pedro Pascal en el rol protagónico, la película llegará en mayo, considerado el mes de “Star Wars”, cuando los fanáticos realizan una serie de eventos para celebrar su pasión.

El póster de «The Mandalorian and Grogu», película del director Jon Favreau que explora géneros como la ciencia ficción y la acción (Foto: Lucasfilm)
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Desde luego, hoy nadie habla de “fatiga” para referirse a la saga galáctica. Desde “The Mandalorian” se han estrenado en Disney+ varias series que han ampliado el universo de “Star Wars” desde registros muy distintos: desde “El libro de Boba Fett” y “Obi-Wan Kenobi”, hasta la celebrada “Andor”, que ya suma dos temporadas con un éxito rotundo de crítica. También está “Ahsoka”, que espera su segunda temporada para este año, y la incomprendida “The Acolyte”, cancelada tras su primera entrega, en medio de una absurda polémica. Este mismo mes, además, se ha estrenado “Maul: Shadow Lord”, una serie animada centrada en el temible Sith de “La amenaza fantasma”, otra señal de que el universo galáctico todavía tiene oxígeno para rato.
Decíamos que mayo es el mes de celebraciones de “Star Wars” y, como para calentar el ambiente, este 25 y 26 de abril el Gran Teatro Nacional acogerá Sinfonía de la Fuerza, un concierto con sesenta músicos que recorre las bandas sonoras de las nueve películas de la saga. Al frente estará Carlos Ramírez, director de orquesta y fan de las películas de Lucas desde las épocas del VHS. No es la primera vez que lo organiza: el año pasado dos funciones agotaron localidades y la respuesta obligó a ampliar a cuatro en esta edición.















