ComexPerú señaló que Petro-Perú no cuenta con capacidad de gestión ni de caja, y se justifica en coyunturas externas, mientras sus resultados siguen deteriorándose, luego de la presentación de Roger Arévalo, presidente de la petrolera estatal ante el Congreso de la República.
ComexPerú señaló que Petro-Perú no cuenta con capacidad de gestión ni de caja, y se justifica en coyunturas externas, mientras sus resultados siguen deteriorándose, luego de la presentación de Roger Arévalo, presidente de la petrolera estatal ante el Congreso de la República.
MÁS INFORMACIÓN: Nuevo canciller admite preocupación por aranceles de EE.UU. al cobre, pero aún no aborda el tema con embajador
“Se ha advertido que la refinería de Iquitos ya fue paralizada y que Talara y Conchán están por detenerse, porque Petro-Perú no cuenta con caja para adquirir insumos y sostener el funcionamiento de sus plantas. Aun así, el presidente de la empresa estatal ha advertido públicamente que la continuidad operativa requiere una “inyección” de US$2.000 millones. Este tipo de ultimátum es inaceptable”, precisó ComexPerú en su comunicado.
“Mientras otros actores compiten y ganan espacio, Petro-Perú pierde participación y evidencia condiciones financieras cada vez más precarias: perdió el grado de inversión y sus bonos son considerados high yield (grado especulativo), con mayores costos de financiamiento y reducción de líneas de crédito. En ese contexto, pretender “invertir más” sin demostrar solvencia ni eficiencia es persistir en el mismo error“, agregó el gremio.
LEE TAMBIÉN: BCR emite moneda de plata para conmemorar relaciones entre Perú y Estados Unidos
En esa misma línea, ComexPerú exhortó al Ejecutivo y al Congreso que pongan un límite, no más rescates sin reestructuración real. Además, recordaron que el Decreto de Urgencia N° 010-2025 aprobado a finales de 2025, ya establece las medidas extraordinarias para la reorganización patrimonial, financiera y administrativa de Petro-Perú.
“Lo que falta es que se cumpla con ello, con transparencia total y rendición de cuentas, para que la empresa estatal deje de ser una amenaza permanente para las finanzas públicas y para la seguridad energética”, finalizó.












