Juhakenson Blaise, Reportero senior y corresponsal en Puerto Príncipe de “The Haitian Times”.
¿La Fuerza de Eliminación de Pandillas implementada por la ONU será realmente la solución para enfrentar a las bandas armadas?
Las posiciones están divididas sobre la cuestión. Muchas personas, especialmente en Haití, creen que la nueva fuerza fracasará, teniendo en cuenta los fracasos previos de otras fuerzas anteriores, y según ellos, solo el fortalecimiento de las fuerzas nacionales del país puede ofrecer una solución a largo plazo contra la violencia de las pandillas. Por mi parte, no puedo prever si la nueva fuerza tendrá éxito o no, pero lo que es seguro es que se enfrenta a los mismos problemas que la misión multinacional dirigida por Kenia, por lo que existe el riesgo de que se repita.
¿Por qué ha sido tan difícil combatir estas pandillas?
Varios factores pueden ser tomados en cuenta: la forma en que luchan las pandillas, circulando de casa en casa y evitando las calles principales ocupadas por las fuerzas del orden. Pueden realizar ataques desde alturas, y una portavoz de la policía incluso reveló que no estaban preparados para estas estrategias de combate. Otros factores incluyen la falta de material y equipo adecuado. Los vehículos blindados no están diseñados para ser usados en todas partes, lo que a veces obliga a operar a pie. La policía rara vez realiza este tipo de operaciones.
Además, combatir a las pandillas puede generar múltiples violaciones a los derechos humanos, ya que estas conviven con la población civil. Un ejemplo claro se observó en las últimas operaciones con drones llevadas a cabo por la policía, donde la mayoría de las personas fallecidas eran civiles y no miembros de las pandillas. A esto se suma la cuestión del armamento. Haití tiene un embargo, pero eso no impide que más de 500 mil armas circulen en el país, según la ONU. Finalmente, no existe realmente una voluntad política, ya que varios políticos en Haití alimentan a estas pandillas.
Las pandillas funcionan como un gobierno paralelo. ¿Por qué han llegado a tener tanto poder, sobre todo durante el actual gobierno transitorio?
Efectivamente, imponen su ley como si fueran un Estado en una determinada circunscripción. Algunos podrían decir que han adquirido tanto poder gracias a sus relaciones con ciertos miembros del gobierno, pero no puedo afirmar algo que no he verificado. Según lo que entiendo, esto se debe a que aceptaron reunirse todos bajo la etiqueta “Viv ansanm” (la coalición de pandillas “Vivir Juntos”), para dejar de enfrentarse entre ellos y hacer del Estado haitiano su adversario principal. Efectivamente, esta unión entre las pandillas se dio durante el gobierno de transición. Así, se han fortalecido: cuando un grupo ataca una zona, no solo participan sus integrantes, sino que también llegan miembros de otras pandillas para reforzar los efectivos, que superan a los de la policía.
¿Qué tanto ha afectado la falta de un nuevo gobierno en la situación de inseguridad?
En Haití, se trata de una lucha por el reparto del poder, y esto no es algo reciente, lo que refuerza la crisis de gobernabilidad ante la ausencia de un gobierno legítimo. Dicho esto, la prioridad no está realmente en la situación de seguridad, sino más bien en cómo tomar el poder de las manos de quienes están en el gobierno de transición. Mientras se ignora esto, las pandillas amplían su control sobre otras zonas, matan y saquean sin temor, mientras los políticos luchan por el poder bajo la égida de la Comunidad del Caribe (Caricom). Sin embargo, si hubiera un gobierno legítimo en el poder, no se preocuparía por cómo perderlo, ya que tendría un mandato y, de ese modo, podría prestar un poco de atención a la seguridad e incluso convertirla en una misión de su mandato.




