Este resumen es generado por inteligencia artificial y revisado por la redacción.
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Cole Allen construyó dos historias en paralelo. Una, la que contó a quienes lo rodeaban: tenía una “emergencia personal”, una supuesta entrevista de trabajo, explicaciones breves para justificar su ausencia. La otra, la que fue tomando forma lejos de su entorno: un viaje en tren desde California hasta Washington, una planificación que incluía objetivos políticos y una presencia creciente en redes sociales donde el contenido sobre videojuegos dio paso, con los meses, a mensajes cada vez más radicalizados contra el gobierno de Donald Trump.
Cole Allen construyó dos historias en paralelo. Una, la que contó a quienes lo rodeaban: tenía una “emergencia personal”, una supuesta entrevista de trabajo, explicaciones breves para justificar su ausencia. La otra, la que fue tomando forma lejos de su entorno: un viaje en tren desde California hasta Washington, una planificación que incluía objetivos políticos y una presencia creciente en redes sociales donde el contenido sobre videojuegos dio paso, con los meses, a mensajes cada vez más radicalizados contra el gobierno de Donald Trump.
Esa doble vida —el engaño en lo personal y la escalada en lo digital— es hoy una de las claves para entender cómo un profesor descrito como “normal y amable” por su entorno terminó acusado de intentar perpetrar un acto de violencia política en uno de los eventos más vigilados de la capital estadounidense, la Cena de los Corresponsales de la Casa Blanca.
MIRA: Cómo un “lobo solitario” se infiltró en el hotel de la cena de corresponsales sin levantar sospechas
El ataque ocurrió la noche del sábado, cuando se escucharon disparos en el hotel Washington Hilton. Allen consiguió alcanzar a un agente a quien salvó su chaleco antibalas antes de ser reducido y detenido. De manera paralela, el presidente Trump y otros funcionarios de alto perfil como el vicepresidente JD Vance fueron protegidos y evacuados por el Servicio Secreto.

Captura de video facilitado por la Casa Blanca donde se ve al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante la cena con corresponsales en Washington. (EFE/ Casa Blanca).
/ POOL CASA BLANCA
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Agentes desenfundan sus armas tras escucharse fuertes disparos durante la cena de corresponsales de la Casa Blanca en el hotel Washington Hilton de Washington, D.C., el 25 de abril de 2026. Foto: Mandel NGAN / AFP
/ MANDEL NGAN
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Allen compareció el lunes ante la justicia, que lo imputó por cargos de intentar asesinar al presidente y por dos delitos relacionados con armas de fuego. Enfrenta una condena de hasta cadena perpetua si es declarado culpable.
Cronología del ataque. (Chatgpt).
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Las mentiras sobre el viaje a Washington
Cole Allen, de 31 años, planeó cuidadosamente su viaje a Washington ocultando sus verdaderas intenciones a su entorno más cercano.
De acuerdo con una reconstrucción de su plan hecha por el diario The New York Times, antes de partir desde California, dio distintas versiones para justificar su ausencia.
A sus colegas y a los estudiantes a los que daba clases les dijo que tenía una “emergencia personal”, mientras que a sus padres les aseguró que viajaría por una supuesta “entrevista”. Estas explicaciones formaban parte de un engaño deliberado para encubrir un plan que, según las autoridades, ya tenía definido.
Allen viajó en tren desde California hasta Washington, pasando por Chicago. Una vez en la capital de Estados Unidos, se registró en el hotel Hilton uno o dos días antes de la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca, un evento que convoca a altos funcionarios del gobierno y al que por primera vez acudiría Trump.
De acuerdo con un manifiesto atribuido a él y obtenido por las fuerzas de seguridad, su objetivo era atacar a miembros del gobierno, incluido el presidente.
En el manifiesto, Allen establecía una lista de “objetivos” entre funcionarios, ordenados por rango, y expresaba motivaciones políticas, incluyendo su indignación contra políticas de la Casa Blanca y referencias indirectas al presidente Trump. También mostraba una mezcla de remordimiento por engañar a su familia y gratitud hacia ellos.
Fotografía difundida por el Departamento de Justicia de Estados Unidos que muestra una pistola que fue recuperada tras el arresto de Cole Allen. (EFE/ Departamento de Justicia de EE.UU.).
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