Clímaco Basombrío Pendavis, conocido como el “Loco del martillo”, fue captado en libertad 25 años después del crimen que conmocionó al país en 2001 en Surco. Su aparición fue registrada por un programa dominical y reavivó el reclamo de la sobreviviente del ataque, quien asegura que hasta la fecha no ha recibido la reparación civil ordenada por la justicia.
Las imágenes de DíaD del canal ATV muestran al exconvicto caminando por la vía pública tras haber cumplido la condena de 20 años de prisión que se le impuso por el asesinato de la menor de 16 años Alexandra Brenes y el brutal ataque contra la trabajadora del hogar Ida Merino, hechos ocurridos el 7 de julio de 2001 en una vivienda de Chacarilla, en Santiago de Surco.
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El que fue conocido como el “Loco del martillo” fue visto transitando sin restricciones tras haber transcurrido más de dos décadas desde los hechos violentos ocurridos en el distrito de Surco. El sujeto cumplió la prisión efectiva en el penal de San Juan de Lurigancho y su liberación se produjo el 8 de julio de 2021.
El caso de Clímaco Basombrío
Los hechos que originaron su reclusión sucedieron el 7 de julio de 2001 en una vivienda de la zona de Chacarilla. Basombrío, quien entonces tenía 19 años, atacó violentamente con un martillo a la trabajadora del hogar Ida Merino y posteriormente acabó con la vida de Alexandra Brenes, hermana de su mejor amigo, dentro del inmueble familiar.
El rastro del «Loco del martillo»
Durante el proceso judicial iniciado en julio de 2001, la defensa legal del agresor intentó sustentar su inimputabilidad mediante peritajes psicológicos. Sin embargo, los estudios determinaron que el joven se encontraba en pleno uso de sus facultades mentales al momento de perpetrar las agresiones, lo que derivó en una sentencia por homicidio calificado.
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Respecto a las víctimas, la familia Brenes Hague se trasladó a Estados Unidos poco después de la tragedia., Mientras tanto, la sobreviviente Ida Merino dijo al programa que, pese a los años transcurridos, aún espera que se cumpla el pago de la reparación civil fijada en la sentencia.
“Que me hagan justicia y me den el pago. No quieren”, declaró la sobreviviente. La víctima afronta graves secuelas producto de la agresión y durante años enfrentó problemas de salud derivados del ataque a martillazos e, incluso, tiene cicatrices visibles en el rostro producto de la feroz agresión. Ante su delicada situación, el Poder Judicial impuso el pago de una reparación civil de 400 mil soles a su favor.
El Poder Judicial fijó en su momento una reparación civil de 400 mil soles a favor de los afectados. A pesar de haber recuperado su libertad, la defensa de la trabajadora herida indicó anteriormente que el pago de dicho monto económico no se habría concretado de manera efectiva hasta la fecha.




