Un equipo de investigadores de la Universidad de Pekín ha desarrollado un modelo experimental de red para comunicaciones cuánticas que permite operar a larga distancia y con múltiples usuarios.
Un equipo de investigadores de la Universidad de Pekín ha desarrollado un modelo experimental de red para comunicaciones cuánticas que permite operar a larga distancia y con múltiples usuarios.
MIRA: La paradoja de la velocidad: por qué conducir más rápido rara vez significa llegar mucho antes
El trabajo, publicado esta semana en la revista Nature, se basa en la distribución cuántica de claves (QKD), una tecnología que permite compartir códigos secretos y detectar cualquier intento de intercepción mediante principios de la física cuántica.
A diferencia de muchas redes actuales, el sistema prescinde de los denominados ‘nodos de confianza’, estaciones intermedias que retransmiten las claves y que pueden introducir riesgos de seguridad.
La arquitectura empleada, conocida como ‘campo gemelo’ permite ampliar las distancias de comunicación sin recurrir a intermediarios considerados fiables ni a repetidores cuánticos plenamente operativos.
En el centro de la red se sitúa un chip óptico que proporciona una referencia común de tiempo y frecuencia, mientras que cada usuario dispone de un chip transmisor para preparar y enviar las claves cuánticas a través de fibra óptica.
En las pruebas de laboratorio, cada par de usuarios logró comunicarse a través de 370 kilómetros de fibra, y el sistema alcanzó una capacidad total equivalente a 3.700 kilómetros al operar de forma simultánea con 20 usuarios.
Los autores señalan que los dispositivos mostraron un funcionamiento estable y una reproducibilidad compatible con procesos de fabricación a escala industrial.
El sistema, que aún requiere condiciones de laboratorio controladas, es compatible con infraestructuras de fibra ya existentes, según los investigadores.
Este avance se suma a otros progresos recientes en el ámbito de las comunicaciones cuánticas. A comienzos de mes, un equipo de la Universidad de Ciencia y Tecnología de China demostró un método de encriptación cuántica que no depende del correcto funcionamiento de los dispositivos utilizados.
No obstante, los expertos subrayan que este enfoque sigue siendo experimental y está lejos de aplicaciones a gran escala entre ciudades.














