miércoles, agosto 19

De acuerdo con el informe de Morgan Stanley, citado por Bloomberg Línea, Chile está en mejor pie para aprovechar de inmediato el impulso de los precios de metales, en tanto Perú reúne un potencial de expansión más relevante hacía adelante, siempre que consiga materializar su cartera de proyectos mineros.

Según el reporte, el precio del cobre subió cerca de 30,5% en los últimos doce meses. Del desglose que hace Morgan Stanley de ese avance, la demanda tradicional aporta 17,7 puntos porcentuales, seguida por 4,9 puntos que responden a condiciones de la oferta, 4,3 puntos a variables financieras y 3,3 puntos asociados a la transición energética y al desarrollo de la inteligencia artificial.

Parte de la estrechez del mercado también tiene origen en la producción. Entre enero y mayo de este año, la extracción minera mundial retrocedió 1,9% y el banco no espera que el conjunto de 2026 muestre crecimiento.

Morgan Stanley calcula que el cobre llegará a US$14,250 por tonelada, cerca de US$6,46 por libra, en la Bolsa de Londres durante el cuarto trimestre, para luego bajar a un promedio de US$12,900 por tonelada, unos US$5,85 por libra en el 2027.

Respecto a Chile, el mayor productor de cobre en el mundo, los ingresos brutos generados por el metal alcanzaría desde US$54.900 millones en 2025 hasta un tope de US$71.500 millones este 2026, para luego retroceder a US$70.800 millones en 2027 y cerca de US$64.000 millones en 2032, según las proyecciones del banco.

La entidad remarcó que el país tiene proyectos mineros por US$104.500 millones, de los que aproximadamente 41% ya se encuentra en construcción y otro 26% en fase de factibilidad.

En el caso de Perú, que ocupa el tercer lugar entre los productores mundiales de cobre, la extracción alcanzó 2.7 millones de toneladas en 2025 y equivale a alrededor de 12% de la oferta mundial, aunque el banco anticipó que esa cifra se mantendrá entre 2.6 y 2.8 millones de toneladas al año hasta 2032.

Con precios más altos, los ingresos brutos peruanos por cobre subiría desde unos US$28.000 millones en 2025 hasta cerca de US$37.000 millones este año y llegarían a unos US$31.000 millones en 2032.

Morgan Stanley remarcó que la ventaja peruana radica en el tamaño de su cartera de inversión minera prevista, que suma US$64.100 millones y donde el cobre representa 71%, aunque apenas 11% de ese monto está en fase de ejecución y otro 12% en ingeniería de detalle, quedando el resto en etapas más tempranas como factibilidad, prefactibilidad o estudios conceptuales.

Se agrega que las empresas locales encabezan solo 7,8% de esa inversión proyectada, frente al 69% que concentran conjuntamente compañías de China, Canadá, Estados Unidos y México, lo que abre espacio a una mayor entrada de capital extranjero si esos proyectos avanzan hacia la construcción.

El banco destacó que este impulso ya se percibe en la economía peruana. La inversión privada avanzó 11,2% interanual en el primer trimestre y el Instituto Peruano de Economía, citado en el informe de Morgan Stanley, proyecta crecimientos de 12,8% en 2026 y 11,5% en 2027.

Los ingresos fiscales ligados a la minería subieron desde 1,5% del PBI en enero de 2024 hasta 2,7% en junio de este año. El sol, sin embargo, se mueve con menos dependencia directa del ciclo del cobre, ya que el metal explica cerca de 34% de las exportaciones peruanas y la intervención del BCR atenúa el efecto de los shocks externos, según el banco.

Finalmente, Morgan Stanley calculó que un alza del cobre de en torno a 5,6% hacia el cuarto trimestre mejoraría los términos de intercambio chilenos en cerca de 5,7% frente a 3,1% en el caso del Perú. Esta relación se revierte cuando el precio del metal cae, ya que el banco proyectó para el 2027 retrocesos de 2,3% en Chile y de 1,2% en Perú, tomando como referencia el primer trimestre de 2026.

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