Marruecos ha reforzado la seguridad sobre la frontera de Ceuta, lo que no ha impedido que miles de personas se resistan a abandonar la zona y crucen por la costa al enclave español en medio de esporádicos brotes de violencia, en la crisis migratoria bilateral más grave desde 2021, que ha dejado al menos 18 muertos.
Las autoridades marroquíes han endurecido los controles en las últimas horas para bajar la presión sobre la frontera, pero miles de personas, en su mayoría jóvenes, se han refugiado en las colinas próximas y han llegado a lanzar piedras a las fuerzas de seguridad.
MIRA AQUÍ: Miles de jóvenes marroquíes tratan de cruzar valla fronteriza en la ciudada española de Ceuta
Resultado de estos brotes puntuales de violencia ha sido el incendio de un autobús a unos cientos de metros del paso fronterizo, cuyas causas se desconocen, y que no ha dejado víctimas.
En el mar, las fuerzas auxiliares marroquíes no han impedido el flujo permanente de personas hacia el espigón de Ceuta bordeando la costa, uno de los últimos escollos para pisar territorio español.
Mientras los efectivos de seguridad despejan las inmediaciones de la frontera ceutí, oleadas de jóvenes han burlado durante la madrugada los controles que bloquean el acceso por carretera instalados a un kilómetro de la verja.
El problema ha alcanzado también a Melilla, el otro enclave español en el norte de África. La frontera de Beni Enzar, única operativa entre España y Marruecos en la ciudad, permanece cerrada por los intentos de entrada irregular de migrantes.
Rabat y Madrid han adelantado que los migrantes que han entrado en territorio español de forma irregular serán devueltos a Marruecos, pero tampoco este anuncio ha aliviado la tensión.
Aunque Rabat ha puesto en marcha este jueves controles en las estaciones de transportes públicos y en las carreteras para evitar el aumento del flujo de personas hacia Tánger, Castillejos y otras localidades del norte del país, son todavía muchos los jóvenes que intentan llegar incluso andando decenas de kilómetros entre los bosques.
El centro de Fnideq (Castillejos) está tomado por jóvenes que han intentado cruzar a Ceuta o aspiran a hacerlo en las próximas horas. Pasada la medianoche, muchos de ellos se apuraban para comprar flotadores en la antigua medina, dispuestos a lanzarse al mar cuanto antes, amparados por el calor y una densa niebla.
La ciudad está colapsada, los restaurantes y cafés han cerrado antes de su horario habitual por temor a disturbios y desplazarse en coche es prácticamente imposible por los monumentales atascos provocados por el caos y los cortes de tráfico.
¿Qué pasará ahora? “Hemos despejado la zona más próxima a la frontera. Seguiremos avanzando para despejar todo esta noche”, aseguraba una fuente policial.
Una posibilidad que no amedrenta a Hadiya, que llegó este jueves a Castillejos acompañada de sus hijas porque vio “en el teléfono un aviso de que España abría la frontera para entrar sin papeles”, asegura.
El rumor se ha extendido como la pólvora y ha alimentado la movilización.
“¿Es verdad que han abierto la frontera y se puede pasar sin papeles a España?” preguntaba este jueves un joven marroquí que corría junto a un grupo de amigos para llegar a Ceuta.
MÁS INFORMACIÓN: España: Guardia Civil recupera 15 cadáveres tras entrada masiva desde Marruecos a Ceuta
Aunque Marruecos no ha dado cifras oficiales sobre llegadas, rescates o fallecidos en el mar -las 18 víctimas mortales corresponden a datos de la administración española-, aunque medios locales especulan que esta crisis puede superar a la de 2021, cuando 10.000 inmigrantes llegaron a Ceuta en un contexto de tensión diplomática entre Madrid y Rabat.
Este intento masivo de entrada en Ceuta ha coincidido con la celebración en Marruecos del 27 aniversario de la entronización del rey Mohamed VI, que este jueves ofreció una recepción oficial en M’diq (Rincón), a unos 20 kilómetros de Castillejos, y que en su discurso a la nación, el miércoles, no hizo mención alguna a la situación.
La crisis comenzó a principios de semana, unos días después de que España avanzara hacia el reconocimiento de la nacionalidad a los saharauis nacidos bajo la administración española, y una semana después de la visita del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, a Argelia, un país con el que Rabat no mantiene relaciones en 2021 con tensiones alimentadas por graves diferencias sobre el Sahara.
SOBRE EL AUTOR













