La cervecería artesanal 7 Vidas, reconocida recientemente como la latinoamericana más premiada en la historia de la World Beer Cup, prepara una nueva etapa de expansión que incluye el lanzamiento de una botella retornable de 650 mililitros, el ingreso al formato lata en el 2027, la apertura de nuevos ‘tap rooms‘ y una ampliación de planta que más que duplicará su capacidad productiva.
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Uno de los proyectos más importantes para este año será el lanzamiento de una botella retornable de 650 mililitros, convirtiéndose en la primera cervecería artesanal peruana en ingresar a este segmento.
La prueba piloto arrancará en Tacna, ciudad donde se ubica la planta de producción, con el objetivo de optimizar la logística de retorno y reutilización de envases. “Vamos a ser la primera cervecería artesanal peruana con una botella retornable en el mercado. Inicialmente vamos a trabajar en Tacna porque nos permite controlar mejor todo el proceso logístico de retorno, lavado y reutilización de las botellas”, explica Málaga.
La apuesta responde tanto a razones ambientales como comerciales. Según el ejecutivo, el uso de envases retornables puede reducir hasta en 80% las emisiones asociadas al empaque y permite disminuir costos una vez que el sistema alcanza escala.
Además, la empresa busca ingresar al formato que concentra la mayor parte del consumo cervecero en el país. “El mercado de la botella retornable sigue siendo el principal formato de cerveza en el Perú. Participar en ese segmento nos permitirá llegar a nuevos puntos de venta y acercarnos a consumidores que hoy todavía no prueban nuestras cervezas”, comenta.
Marco Málaga, CEO y Maestro Cervecero de la Cervecería 7 Vidas
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A la estrategia se sumará el ingreso al formato lata durante el próximo año. La iniciativa forma parte de un plan más amplio para diversificar presentaciones y fortalecer la distribución nacional e internacional.
“Estamos viendo dos formatos nuevos. El primero es la botella retornable y el segundo es la lata, que es un proyecto que tenemos previsto para el 2027”, adelanta el ejecutivo.
La incorporación de nuevos formatos también facilitaría el crecimiento de las exportaciones, que actualmente representa cerca del 2% de las ventas de la empresa.
“Tenemos discusiones avanzadas con importadores en España y Reino Unido. El potencial fuera del Perú es mucho más grande que el mercado local. Hoy exportamos poco, pero perfectamente ese 2% podría convertirse en 10%, 20% o incluso 30% en el futuro”, afirmó.
Otro de los motores de crecimiento serán los ‘tap rooms‘ de la marca, que actualmente representan alrededor del 20% de sus ventas. La cervecería 7 Vidas opera cuatro locales bajo el formato de franquicia: Miraflores, Cusco, Arequipa y Tacna. La empresa busca ahora ampliar su presencia en Lima y otras ciudades del país.

Marco Málaga, CEO y Maestro Cervecero de la Cervecería 7 Vidas
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“Tenemos interés de inversionistas para abrir nuevos locales en Lima y también estamos en conversaciones en Trujillo e Ilo. Nuestro objetivo es seguir impulsando la apertura de nuevos ‘tap rooms‘ porque son una herramienta estratégica para el crecimiento de la marca”, indica Málaga.
La inversión para abrir una franquicia oscila entre US$50.000 y US$100.000, dependiendo del tamaño y condiciones del local. Según el ejecutivo, el retorno para los franquiciados suele ubicarse entre 13 y 17 meses, impulsado por la fortaleza de la marca y el componente gastronómico de los establecimientos.
“No son solo bares de cerveza. Son restaurantes con una propuesta gastronómica donde la cerveza es protagonista”, destaca.
La expansión ocurre en un contexto desafiante para la industria artesanal peruana. Málaga estima que actualmente menos de 10 cervecerías cuentan con una proyección sostenible, luego de que el sector alcanzó su pico tras la pandemia.
A ello se suman mayores costos operativos, incrementos en energía, impuestos y materiales como el vidrio. Pese a ello, la empresa asegura haber mantenido sus precios sin variaciones durante los últimos tres años gracias a mejoras en productividad y eficiencia operativa.
“No hemos incrementado nuestros precios en los últimos tres años. Lo hemos logrado aumentando productividad, reduciendo mermas y optimizando procesos. Sin embargo, los costos continúan subiendo y probablemente tengamos que evaluar algún ajuste en lo que queda del año”, indica.
Con presencia en alrededor de 700 puntos de venta en el país y exportaciones a Estados Unidos y Chile, la compañía proyecta mantener su crecimiento en los próximos años y consolidarse como la principal cervecería artesanal del Perú.
“Tenemos el objetivo de convertirnos, sin ninguna duda, en la cerveza artesanal más vendida del Perú y seguir llevando la bandera peruana a todos los lugares donde nos inviten”, concluye Málaga.














