La Cámara de Comercio de Lima (CCL) expresó su rechazo a las fallas registradas durante la jornada electoral de este domingo 12 de abril y exigió que se determinen responsabilidades claras frente a lo que calificó como deficiencias graves en la gestión del Estado.
La Cámara de Comercio de Lima (CCL) expresó su rechazo a las fallas registradas durante la jornada electoral de este domingo 12 de abril y exigió que se determinen responsabilidades claras frente a lo que calificó como deficiencias graves en la gestión del Estado.
A través de un pronunciamiento, el gremio señaló que los problemas detectados —tanto logísticos como tecnológicos— no pueden considerarse hechos aislados, sino que evidencian falencias estructurales en la organización del proceso electoral.
Entre las principales incidencias, la CCL destacó la falta de material electoral en distintos centros de votación, así como inconvenientes en los sistemas digitales de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), que habrían impedido que miles de ciudadanos ejerzan su derecho al voto dentro del horario establecido.
“El ampliar el horario de votación no es gestión: es la prueba del fracaso de una preparación que debió ser irreprochable”, sostuvo el gremio empresarial en su comunicado.
Impacto institucional y llamado a transparencia
Para la CCL, lo ocurrido durante la jornada no solo afecta el desarrollo del proceso electoral, sino que también tiene implicancias en la confianza institucional, un elemento clave para el entorno económico y la estabilidad del país.
En ese sentido, el gremio exigió que se lleve a cabo una investigación transparente que permita identificar las causas de las fallas y establecer responsabilidades concretas dentro de las entidades encargadas de la organización electoral.
Asimismo, enfatizó que el Estado tiene la obligación de garantizar condiciones adecuadas para el ejercicio del voto, por lo que consideró inaceptable que ciudadanos se hayan visto impedidos de sufragar por problemas que, a su juicio, debieron ser previstos.
“La voluntad popular no se negocia ni se administra con improvisación”, subrayó la CCL.
Para la CCL, este episodio debe marcar un punto de inflexión en la gestión pública, con el objetivo de evitar que situaciones similares se repitan en futuros procesos electorales.




