miércoles, marzo 4

Ahora adultos, los vecinos todavía recuerdan cuando jugaban de niños en los patios de la casona. Hasta podían escuchar la misa del domingo en esa iglesia jesuita de estilo barroco edificada en 1752. El origen de la Casa Hacienda San Juan Grande se remonta a 1581 y, desde esa fecha, se volvió un valioso emblema del pasado limeño y del distrito de Surco.

MIRA TAMBIÉN: El mejor aliado contra el asma y las alergias en los niños: los beneficios de practicar natación

Mucha historia corrió ante los ojos de esta hacienda. Los siglos pasaron mientras la ciudad fue creciendo: las casas, edificios y avenidas la fueron acorralando. Mientras realizamos el recorrido junto a Betsalí Curi, historiadora de la Municipalidad de Surco, nos va contando, siglo por siglo, cómo estas tierras fueron cambiando desde su primer dueño, Diego de Porras Sagredo, quien en 1559 recibió la chacra del segundo marqués de Cañete para trabajarla.

Interior actual de la Iglesia San Juan. Esta belleza de la arquitectura ha sido restaurada años atrás y mantiene sus murales originales de forma parcial.

/ Giancarlo Shibayama

`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});

Posteriormente, la dona a los jesuitas. En sus inicios coloniales había trapiches para la producción de azúcar y, con la administración jesuita hasta su expulsión en 1767, se ampliaron los cultivos de caña, vid y olivo.

Betsalí Curi, historiadora de la Municipalidad de Surco, junto al memorable pino al que se subió el niño Julio Escobar como vigía durante la Guerra con Chile.

Betsalí Curi, historiadora de la Municipalidad de Surco, junto al memorable pino al que se subió el niño Julio Escobar como vigía durante la Guerra con Chile.

/ Giancarlo Shibayama

`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});

Uno de los recuerdos anidados en el corazón de quienes conocen la casa hacienda es la historia del niño que se volvió héroe durante la Guerra del Pacífico. Este era Julio César Escobar, Julito. Desde aquí el ejército peruano se defendía del ataque chileno durante la batalla de San Juan: “Esta era la línea número uno de defensa de San Juan. Aquí estaba el coronel Belisario Suárez. Había bastante neblina y no se podía ver el avance de los chilenos. Cuenta la tradición que el niño de 13 años, Julito Escobar, se subió con agilidad a un pino inmenso desde donde logró observar por dónde estaban llegando”, declara la historiadora. Desde lo alto podía informar la posición de los soldados enemigos para atacarlos, pero fue descubierto y murió tras varios disparos.

Una imagen inolvidable de la Casa Hacienda San Juan Grande capturada en 1991 con niños y una mujer frente a la Iglesia San Juan. Detrás se ve el pino original que cayó en el año 2001.

/ GERARDO SAMANAMUD

`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});

Con la invasión chilena, el área de las rancherías, donde vivieron los indígenas y esclavos que trabajaron estas tierras, se convirtió en cuartel y caballerizas de las tropas chilenas. “Luego de unos años la recuperan los jesuitas, pero la hacienda estaba destruida y comienza a pasar de mano en mano. A fines del siglo XIX es que se empieza a plantar uva y a producir vino en todo este valle, y se instalan varias familias italianas”. El pino histórico cayó en 2001 con 247 años de vida, pero todavía se conserva. Su tronco se guardó y se encuentra cerca de la iglesia principal, haciendo recordar este triste pasaje de nuestra historia decimonónica. En el patio interior de la casona plantaron un nuevo pino que se luce actualmente mirando la ciudad.

El pino histórico del relato del niño héroe Julio César Escobar, quien desde lo alto cumplió labores de vigía durante la Guerra del Pacífico. Su tronco aún se encuentra en la hacienda.

`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});

Durante los últimos 50 años, la Casa Hacienda San Juan Grande fue ocupada por invasores que alteraron su arquitectura, la misma que está siendo recuperada poco a poco. Ahora se encuentra cercada y solo transita ese esplendor virreinal todavía presente a través de su iglesia, con su fachada, murales y techos restaurados, al igual que buena parte de la casa hacienda levantada en 1719 y sus patios interiores.

Share.
Exit mobile version