lunes, febrero 2

La última gran temporada de élite para Jefferson Farfán fue en el 2014, con 9 goles en 19 partidos con el Schalke 04 y cierre afectado por lesiones. Al año siguiente, Claudio Pizarro alzaría por última vez el título de la Bundesliga con el Bayern. A mediados del 2015, la ‘Foquita’ partiría al Al Jazira de Emiratos para emprender su viaje progresivo al fútbol peruano. ¿Y André Carrillo?

LEE: Ricardo Gareca: “Es increíble que hablen de recambio, no tienen idea lo importante que es que un jugador tenga 80 partidos en la selección”

Cuando Farfán abandonó la élite a nivel de clubes tenía 30 años. Paolo, que dejó Europa para llegar a Brasil en el 2012, se mantuvo vigente -y quizá alcanzó su mejor etapa- en Brasil. Ahí ganó el Mundial de Clubes y fue figura en Corinthians, Flamengo e Internacional; hasta alcanzar la Copa Sudamericana con protagonismo en el 2023 con LDU de Quito.

Cueva, decisivo en la selección peruana en ese camino histórico al Mundial 2018, a nivel de clubes fue tan irregular como inconsistente. Dejó destellos en Brasil, Rusia, Turquía y Arabia Saudita, pero nunca ganó nada. Su debacle empezó a los 31 años y lo llevó a no jugar, fracasar en Alianza Lima y volver al fútbol peruano como jugador -casi retirado- en el discreto Juan Pablo II.

¿Renato Tapia? Fue el peruano con mayor futuro proyectado en la última década. Hoy, con 30 años, dejó la élite para hacer dinero en el Al Wasl de Emiratos Árabes. Es quizá, por expectativa, la mayor decepción en cuanto a alcance en clubes.

Tapia, aunque ligado en sus inicios a rumores de equipos grandes o de bastante más nombre, se fue disolviendo entre lesiones y temporadas irregular hasta terminar en el Leganés. Solo en Holanda, con el Feyenoord, quizá en sus mejores años, alzó títulos: dos veces la Copa, dos veces la Supercopa y una vez la Liga (la Eridivisie). Eso sí, el último año que gritó campeón fue en el 2018.

Advíncula es quizá uno de los pocos mundialistas que como Carrillo se puede jactar de una trayectoria importante luego del mundial. Los últimos cinco años fue de Boca, un histórico de Sudamérica, aunque el último año fue para el olvido. Hoy, con 34 años, la misma edad de Carrillo, es jugador de Alianza Lima.

Su último año con títulos fue 2022: tres con Boca Juniors. Además de disputar una final de Copa Libertadores y ser parte del último Mundial de Clubes. Igual, por cifras, clubes y títulos, parece bastante lejos de la ‘Culebra’.

Gallese, con 35 años, es quizá el jugador más regular en estos últimos 10 años, aunque hoy juega en el Deportivo Cali, un club lejos de la élite de Sudamérica. ‘Orejas’ y Polo volvieron a los 30 años a Universitario y nunca alcanzaron renombre en clubes a nivel de Sudamérica.

Juan Manuel Vargas es otro que alcanzó el ocaso pronto. Hace 10 años dejaba sus últimos rastros de jugador de élite en el Real Betis para luego volver a Universitario, donde un día fue sentado tras una roja y terminó retirándose sin ningún aplauso. Tenía 33 años.

¿Qué hizo Carrillo en la última década? Cuatro títulos en Portugal, tres de ellos con el Benfica, además de tres veces campeón en Brasil con Corinthians. En segundo orden están los 10 títulos en Arabia Saudita con el Al Hilal y un título con el Al-Qadsiah, también de Arabia. Son 18 títulos en total, además de una reinvención que hoy lo tiene vigente en una liga top como la de Brasil con 34 años. Titular, figura y consistente en una edad en la que la mayoría de mundialistas ya se jugaban los descuentos o estaban de vuelta en el fútbol peruano.

j

Share.
Exit mobile version