Entre enero y agosto del 2025, se han registrado al menos 425 siniestros de tránsito en carreteras con consecuencias fatales, de acuerdo con las cifras del Observatorio Nacional de Seguridad Vial (ONSV) del Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), procesadas por El Comercio. Estos hechos lamentables han ocasionado la muerte de 573 personas.
El caso más reciente ocurrió a las 5 de la madrugada del lunes 11 en el distrito cusqueño de Camanti (provincia de Quispicanchi), cerca al límite con la región de Madre de Dios.
Tres personas fallecieron y al menos 30 pasajeros resultaron heridos luego de que el bus de la empresa de transportes Crespo Tours en el que viajaban se despistara e impactara contra el terreno de una chacra, según información de la Policía Nacional (PNP).
Los heridos fueron evacuados de inmediato por personal de serenazgo, policías y vecinos de la zona hacia el Centro de Salud de Quincemil (provincia de Quispicanchi), y los más graves hacia el Hospital Regional del Cusco y el Hospital Antonio Lorena para recibir atención especializada.
Para evacuar a los heridos se requirió la intervención de cuatro ambulancias, según informaron fuentes del sector salud.
Los tres pasajeros fallecidos del bus, que salió de la ciudad de Cusco y tenía como destino Puerto Maldonado, son dos varones y una mujer, quienes aún están en proceso de identificación.
Otro accidente mortal
A las 8 de la noche del 10 de agosto, un bus de pasajeros de la empresa ‘Selva Sur’ se despistó en la provincia de Sandia (Puno) hacia el río Inambari y dejó como saldo 10 fallecidos y 38 heridos. La unidad circulaba por la ruta Juliaca-San Pedro de Putina Puncu.
Los sobrevivientes fueron llevados de emergencia al hospital de Sandia, donde recibieron atención médica y su pronóstico es reservado. De acuerdo con la Red de Salud de Sandia, entre los heridos hay nueve menores de edad, entre niños y adolescentes.
De los 10 fallecidos, según la PNP, cuatro de ellos fueron extraídos de del vehículo siniestrado y trasladados a la morgue de Sandia. En tanto, hasta el mediodía del martes 11, seis cuerpos permanecían atrapados entre los restos del bus debido a la complejidad del rescate por la geografía del entorno.
El sábado 8 de agosto, en el km 320 de la Panamericana Norte a la altura del sector Culebras (provincia de Huarmey), un bus de la empresa Cruz del Norte, que había partido de Chimbote con destino a Lima, se despistó dejando como saldo la muerte de un niño de aproximadamente 11 años y 32 pasajeros heridos.
La unidad, que transportaba a más de 50 personas, había salido de Chimbote a las 11 p.m. Según el testimonio del conductor, una minivan estaba detenida sin luces en el borde de la vía nacional, lo que lo obligó a realizar una maniobra brusca para evitar la colisión, provocando el despiste. Asimismo, la copiloto de la minivan aseguró que el bus iba a velocidad y terminó impactando por la parte trasera de su unidad, que venía de Chiclayo a Lima a un paseo familiar.
El menor fallecido quedó atrapado en el interior del bus. Los heridos fueron trasladados a los hospitales de Casma y Huarmey, donde reciben atención médica.
En la mañana del sábado 9, dos personas murieron y al menos 10 resultaron heridas tras el choque de un minivan de la Agencia de Turismo Kallpa Trips con destino al Valle del Colca con un camión de carga pesada, en el kilómetro 92 en la carretera de Arequipa-Puno. Una de las personas fallecidas fue identificada como la guía turística Shirley Karina P. M. (36), integrante de la Asociación de guías oficiales de trekking de Arequipa.
“A los conductores: recuerden que están llevando vidas. Deben manejar despacio, cumpliendo con las señales de tránsito. A veces, por llegar antes el destino, manejan con excesiva velocidad sin darse tener en cuenta los peligros para su integridad, la de sus pasajeros y la de otras personas que viajan por esas vías”, señaló el comandante Víctor Vargas, jefe de la Policía de Carreteras.
Trágicas estadísticas
Del total de siniestros de tránsito en carreteras con consecuencias fatales registrados hasta julio, 183 se tratan de choques. Los despistes y los atropellos son el segundo y tercer tipo de incidente, respectivamente, detrás de estos hechos lamentables.
76 siniestros en carreteras el primer semestre del año fueron ocasionados por la imprudencia del conductor. Solo 9 casos se debieron a la imprudencia de peatones.
El factor humano y de infraestructura detrás de los siniestros en carreteras
Franklin Barreto, exjefe de la División de Investigación de Accidentes de Tránsito de la Policía Nacional (PNP), considera que las preocupantes cifras de siniestros fatales en las carreteras y la cantidad de fallecidos que han ocasionado pasan inadvertidas para las principales autoridades del Estado.
El especialista recordó que el Estado es responsable de promover la educación vial, la cual considera como la principal herramienta para reducir las consecuencias fatales en las vías de tránsito.
El especialista explicó que los siniestros en carreteras deben analizarse a partir de algunas variables. Una de ellas es el factor humano, que tiene relación con las imprudencias de los conductores.
“Los malos hábitos generan consecuencias imprudentes. Entonces, las personas que han sido formadas de una manera incorrecta, en poco tiempo realizan maniobras imprudentes en las carreteras, como adelantar de forma indebida, no conservar una distancia segura, no usar líneas direccionales o pasar por líneas longitudinales continuas“, expresó.
Otro factor es la infraestructura, que, de acuerdo con Barreto, está desatendida a nivel nacional. “Los sistemas de contención de vehículos o protectores laterales en carreteras no se encuentran en buen estado. En la seguridad vial, existe la siguiente frase: la vía perdona vidas. Significa que si una persona pierde el control del vehículo y se sale de la carretera, los sistemas de contención evitan la fatalidad, lo retienen y lo reencauzan a la vía. Esto lo determina el reglamento de las infraestructuras“, detalló.
Barreto sostiene que debe promoverse la capacidad de fiscalización de la Sutran mediante mayor inversión y tecnologías. “La Sutran cuenta con poco presupuesto para cumplir su labor en toda la red nacional de vías, que tiene miles de kilómetros. Necesita tecnología, radares, drones y más vehículos”, opinó.














