Al ingresar a su local de votación, bajo el sol de las 8:53 de la mañana, no hubo una sonrisa en el rostro del candidato presidencial Carlos Álvarez (País para Todos), como acostumbra. Solo un leve gesto de incomodidad se hizo presente cuando intentó evadir las preguntas de la prensa en la puerta de ingreso del colegio Alfonso Ugarte (San Isidro).
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La sorpresa fue porque nadie le trasladó esa invitación. Hubo silencio y una tensión, otra vez, entre la organización política y el candidato presidencial. Otra fuente afirmó: “Él se enteró por ustedes, la prensa, de ese comunicado de País para Todos”.

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El distanciamiento, la falta de compañerismo y comunicación a la interna de País para Todos hizo pensar que existían tensiones.
Cierto o no, el gesto de Álvarez demostró por lo menos incomodidad al llegar al local a donde llegó solo, sin portátil, ningún acompañante o candidato partidario de su plancha. Caminó en compañía de su seguridad.

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Cuando descendió del vehículo negro, fue rápido hacia el aula 401 para ejercer su voto. Hizo la respectiva cola como cualquier ciudadano. Esperó por 20 minutos y mientras estaba en la puerta del aula —en paralelo— accedía a una que otra foto con sus seguidores. Era reconocido.
Votar solo le tomó 35 segundos. Cuando acabó dobló la cédula y la dejó en el ánfora. Miró a las cámaras y con una sonrisa exhortó a que todos ejerzan su voto para los comicios generales.
Al salir del local Álvarez se mezcló entre la seguridad y la prensa, que lo rodearon hasta su vehículo. Pudo escapar de las preguntas sobre si creía que tenía posibilidades de pasar a segunda vuelta con algún candidato o si creía que iba a haber fraude.
Adelantó que esperaría los resultados electorales, aparentemente, para declarar ante el público.
“Ojalá todos ejerzan el sufragio y fortalezcan la democracia. Voy a esperar los resultados oficiales”, refirió a la prensa.
Fue el primero en llegar al local, a pesar de que al inicio pensaba acudir al centro de sufragio entre las 12 y 1 de la tarde.
Álvarez no quiso sumarse al tradicional desayuno electoral que previo al cierre de campaña, algunos de sus opositores políticos ya habían anunciado. No quería plegarse a la “huachafería”.
“El domingo no voy a participar de esa huachafería del desayuno presidencial. Los políticos de siempre salen con los niñitos y los abuelitos para sacar votos y luego se olvidan de ellos. Yo no soy hipócrita; si quiero ayudar, lo hago todo el año. Me iré fuera de Lima y recibiré las cifras oficiales, no de boca de urna”, cuestionó durante el cierre de su campaña política, que se realizó el jueves por la tarde.
—Cambio de ánimos—
Por la tarde de ayer, Álvarez tuvo otro pronunciamiento. Esta vez no era por su situación con el partido sino por la falta de material electoral que encaminaban a anular el cierre de locales de votación.
“Soy respetuoso de las instituciones, pero no quiero creer que la ONPE, con estos errores, está direccionando el voto para apoyar a tal o cual candidato”, refirió en vídeo difundido por las redes sociales.
Cuestionó que hayan problemas en la instalación de mesas de sufragio en diferentes puntos del país. Sostuvo que adelantó su horario de votación tras conocer los retrasos.
Cuestionó, además, la justificación que dio Piero Corvetto, jefe de la ONPE, respecto de la falta de elementos electorales en los centros de votación.
“El señor Corvetto le ha echado la culpa, la responsabilidad a un proveedor sobre la tardanza de material electoral”, manifestó.
De otro lado, advirtió que diferentes grupos de ciudadanos no habrían podido votar debido a las demoras. “Miles de militares y de policías no han podido votar”, refirió.
—Su última experiencia política—
Consultado por El Comercio, Álvarez dijo esperar que esta sea su última experiencia en política, dado a que se siente decepcionado porque enfrentó una guerra sucia durante la su campaña electoral. Sostuvo que en todo momento respetó el pacto ético, mientras que sus adversarios, no.
“Siendo mi primera experiencia política y espero que sea la última, me siento muy decepcionado. He dado un paso en la política pero nunca pensé que la guerra sucia iba a ser tan terrible. Creo que ha sido una campaña política sin escrúpulo. Yo sí he respetado el pacto ético, no ataques, no bajezas, no campaña de cloaca que es lo que se ha visto. Se ha dado un penoso espectáculo de estos candidatos al electorado. Espero que este tiempo cambie y se asiente la política y que primen las propuestas con argumentos, que la gente quiere resultados y soluciones. Es lo que he tratado en mi plan de gobierno”, refirió.
Agregó que esperará los resultados oficiales de la ONPE y no los de boca de urna.











