La obra “Cariño malo” nace de una biografía dividida entre dos países. Su autor, el dramaturgo y actor Alejandro Clavier, nació en Venezuela, pero lleva quince años viviendo en el Perú, el país de su madre. Esa doble pertenencia, no exenta de tensiones, ha sido el motor de la que considera su obra más personal a la fecha. Lo venezolano, en palabras de Clavier, aparece en la forma. El montaje adopta la estructura de una radionovela: actores que producen efectos de sonido en vivo y emociones que se desbordan sin freno. Es el mundo del melodrama latinoamericano en su versión más pura. Clavier creció viendo telenovelas venezolanas siendo un niño gay, y ese universo —el erotismo, la violencia, el humor exagerado— quedó grabado en su imaginario para siempre.
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La obra sigue a Silvio, un hombre de cuarenta años que vive con su madre en la década de 1960 y que nunca ha tenido una relación amorosa. Un día consigue trabajo como actor en una radionovela, y ese hecho desencadena un viaje inesperado: Silvio se enamora y aquel amor lo transforma por completo. Como obra adulta y arriesgada, incluye hasta escenas sexuales, pero el público nunca las ve. Fiel al lenguaje del radioteatro, esas escenas se escuchan y se describen. Hay una lógica poética en esa decisión, porque el deseo homosexual ha sido históricamente considerado obsceno, algo que debía mantenerse oculto, recuerda Clavier. “Cariño malo” lo coloca en escena, pero a través del sonido y la imaginación. “Cuando el espectador imagina algo, la imagen puede llegar a ser incluso más poderosa”, sostiene.
Uno de los elementos más llamativos del montaje es su propuesta visual, con sacos enormes y bigotes exagerados. A Clavier le interesa la masculinidad entendida como actuación, como un papel social que muchas veces nos queda grande. Es un asunto que conoce desde adentro. Desde niño aprendió a modular su voz para sonar menos gay. Cuando llegó al Perú, suavizó su acento venezolano para encajar. Esa experiencia personal se convierte en “Cariño malo” en una reflexión sobre cómo todos, de alguna manera, actuamos para ser aceptados.
La primera versión de la obra recibió en 2024 una mención honrosa en el concurso de dramaturgia del Teatro Británico. Miembros del jurado, entre ellos el director Alberto Ísola y la dramaturga Vanessa Vizcarra, reconocieron su valor, pero advirtieron que era demasiado intensa para el contexto del concurso. Desde entonces, Clavier la desarrolló en residencias en Londres y Santiago de Chile hasta encontrar su forma definitiva. El resultado es una obra atravesada por dos tradiciones culturales latinoamericanas. A partir de ese encuentro, Clavier construye una historia sobre identidad, deseo y las máscaras que muchas personas aprenden a usar para encajar en una sociedad que no siempre está dispuesta a aceptarlas tal como son. //
Además…
A saber
“Cariño malo” forma parte de La Plaza Trasnoche, la nueva franja de programación nocturna del teatro La Plaza. El ciclo busca ampliar la oferta cultural de Miraflores con espectáculos que exploran nuevas estéticas y lenguajes escénicos.
La obra, escrita y dirigida por Alejandro Clavier, tendrá funciones del 3 al 25 de julio, los viernes y sábados a las 10:30 p.m. La temporada culminará con dos presentaciones adicionales los días 28 y 29 de julio. Entradas en Joinnus.












