Una requisa en el penal de Barbadillo revela que que los expresidentes recluidos viven en una cárcel dorada. El operativo muestra que el mayor privilegiado es Pedro Castillo, recluido por la condena que recibió por el fallido golpe de Estado en 2022.
En todos los centros de reclusión del país se deben producir tres operativos de fiscalización a la semana, pero esto no siempre ocurre. En Barbadillo, el penal ubicado dentro de la Diroes de la Policía, en el distrito de Ate, se realizó una requisa este domingo con una diferencia: no fue realizado por el personal del mismo centro, sino por la Dirección de Seguridad Penitenciaria del INPE con agentes del Grupo de Operaciones Especiales (GOES).
En los reportes de las semanas previas dirigidos al director del penal, Héctor Sandoval, se menciona que “no se encontró ninguna sustancia prohibida ni artículo prohibido”. Sin embargo, los agentes del GOES encontraron un panorama distinto, pues solo Pedro Castillo disponía de televisor, una bicicleta para hacer ejercicios, radio, refrigeradora y una cocina bien surtida.
El Reglamento General de Seguridad del INPE establece que “todo artículo electrónico como: radios, televisores, lectora DVD, otros, ingresarán con autorización del Consejo Técnico Penitenciario para uso colectivo de determinadas áreas”. En el caso de Barbadillo, los artículos electrónicos eran destinados para uso personal, por lo que se ha solicitado el acta de autorización del Consejo Técnico Penitenciario de Barbadillo que, hasta el cierre de esta edición, no había sido entregado por el director del establecimiento.
Martín Vizcarra tenía una radio, una refrigeradora y un ventilador.

Ollanta Humala, de polo verde, recibe al oficial del GOES, quien se percató del microondas en su habitación.

En el espacio de Pedro Castillo encontraron un televisor, radio, una bicicleta para hacer ejercicios, refrigerador y una cocina implementada.

Alejandro Toledo se limitó a observar la visita inopinada de los agentes especiales.
En los otros ambientes, se encontró a Ollanta Humala con un microondas y a Martín Vizcarra con una radio y una pequeña refrigeradora. Sobre el operativo, Vizcarra se pronunció en su cuenta X: “Hoy muy temprano, en Barbadillo, hicieron una requisa en mi habitación, revisaron a detalle todos los cajones y compartimentos, incluso golpearon el colchón, como es obvio no encontraron nada irregular”.
Otra cosa que se detectó en la visita es que las cámaras de seguridad no se encuentran operativas, además de que se están revisando los registros de visitas que reciben los expresidentes, especialmente de congresistas.
Esta no es la primera vez que se detectan privilegios en Barbadillo. Al expresidente Alberto Fujimori también se le encontró un televisor, un teléfono público a su disposición y herramientas para agricultura.














