Dos visiones diametralmente distintas sobre educación, derechos y lucha contra la inseguridad mostró el reciente debate en el programa Versus de El Comercio, entre Frank Krklec, candidato a diputado de Renovación Popular (número 14), y Alonso Cornejo, del Partido Morado (número 3), quienes confrontaron propuestas en temas sensibles que marcan la agenda electoral.
En el eje educativo, Krklec condenó la difusión de imágenes de niñas con bebés en brazos, aunque respaldó el trabajo de María Jáuregui en favor de menores víctimas de abuso sexual.
Desde su postura, insistió en que sí debe existir educación sexual, pero “bajo parámetros morales y científicos” que no fomenten una libertad sexual temprana.
“Creemos en una educación que enseñe a los niños a cuidar su cuerpo, no que promueva conductas para las que no están preparados”, afirmó, proponiendo el retorno de campañas preventivas enfocadas en la protección infantil.
Cornejo, por su parte, cuestionó duramente lo que consideró una política de bloqueo “por parte de sectores conservadores”. Defendió la educación sexual integral como herramienta clave para prevenir abusos, embarazos no deseados y desinformación.
“Hay un sistema lleno de trabas para acceder a educación y anticonceptivos. Apostamos por informar a niñas y niños sobre sus cuerpos, proteger el aborto terapéutico y enfrentar una política basada en el miedo”, sostuvo, remarcando que la moral no puede ser el eje de la política pública. “¿La moral de quién? la moral es muy relativa», dijo.
En materia de seguridad ciudadana, Krklec propuso una estrategia de mano dura e institucional. Planteó otorgar respaldo político y legal pleno a la Policía Nacional, incluyendo que el Estado asuma la defensa de agentes involucrados en muertes de delincuentes durante sus funciones.
Asimismo, propuso jueces y fiscales sin rostro para evitar amenazas del crimen organizado, trasladar los órganos de control del sistema judicial a una entidad autónoma como la Junta Nacional de Justicia (JNJ) y culminar la construcción de megapenales, incluso en zonas alejadas de la selva sin acceso a señal de internet.
“Es un problema integral que necesita decisiones firmes en todas las instituciones”, señaló.
Cornejo, en cambio, apostó por una reforma estructural de la Policía con énfasis en prevención e inteligencia. Entre sus propuestas destacó la eliminación del régimen laboral 24×24, al considerar que debilita el servicio efectivo y aleja a los agentes de la ciudadanía.
“El policía llega a su turno como si fuera su día libre porque su verdadero trabajo parece el que hace afuera. Necesitamos que la policía esté más cerca de la población”, explicó.
Además, planteó la creación de una nueva policía de inteligencia criminal y forense, con divisiones diseñadas para romper redes de corrupción internas y fortalecer la investigación del delito.
“Vivimos una inseguridad permanente. La respuesta no solo es fuerza, sino inteligencia y cercanía con la comunidad”, agregó.
El cruce de propuestas mostró por un lado uno enfocado en control, moral pública y endurecimiento institucional, y otro basado en prevención, derechos, reformas estructurales y acceso a información.














