En el marco del foro de candidatos organizado por la Sociedad Nacional de Industrias (SNI), Wolfgang Grozo, candidato del Partido Político Integridad Democrática, planteó exonerar del impuesto a la renta por dos años a nuevos emprendedores formales y propuso medidas para facilitar la formalización y promover la industrialización del país.
Durante su intervención, sostuvo que el emprendimiento es el principal motor económico del país y que el Estado no está respondiendo a sus necesidades. Indicó que este segmento concentra la mayor parte del empleo y actividad económica, pero enfrenta un entorno adverso, al señalar que los emprendedores lidian con “trámites interminables, impuestos mal diseñados y leyes hechas de espaldas a la realidad del emprendedor”.
En ese contexto, planteó un conjunto de medidas orientadas a facilitar la actividad empresarial. Propuso acelerar la formalización mediante la eliminación de cobros en registros públicos y la simplificación de procesos. “No puede ser que abrir un negocio sea una carrera de obstáculos”.
Asimismo, planteó que las normas económicas deben diseñarse desde la realidad del emprendedor y advirtió que la inseguridad ya impacta directamente en sus costos operativos. “Tenemos que incluir el pago a la extorsión en el estado de ganancias y pérdidas”, anotó.
También propuso revisar las normas aprobadas por el Congreso para evitar aquellas que afecten la generación de empleo y cuestionó el funcionamiento del sistema tributario, al advertir una aplicación desigual entre grandes empresas y microempresas.
En materia tributaria, planteó exonerar del impuesto a la renta por dos años a los nuevos emprendedores que se formalicen como incentivo a la formalización. Rechazó que esta medida tenga un impacto negativo en las cuentas fiscales. “No aceptaremos que la burocracia dorada diga que eso crearía un déficit fiscal”, dijo.
En otro momento, el candidato enfatizó la necesidad de avanzar hacia un proceso de industrialización que permita generar mayor valor agregado a los recursos del país, cuestionando el modelo actual basado en la exportación de materias primas. En ese sentido, sostuvo que “no solamente basta extraer un lingote de cobre”, sino que es necesario transformarlo para capturar mayor valor económico.
Para ello, propuso tres medidas principales. La primera es la desregulación de procesos, con el objetivo de reducir los tiempos de permisos y eliminar trabas administrativas que actualmente pueden extenderse por años. La segunda es mejorar el acceso a energía a menor costo, especialmente en regiones, para descentralizar la actividad industrial. Y la tercera es impulsar la tecnología y la innovación, promoviendo investigación, conectividad y el desarrollo de polos industriales en distintas zonas del país.
Finalmente, señaló que la falta de oportunidades laborales en jóvenes contribuye a la informalidad y al avance de la criminalidad, por lo que planteó fortalecer la educación técnica y la formación en emprendimiento como parte de una estrategia integral.














