El sector del transporte público se ha visto sacudido una vez más por ataques contra choferes en el Callao por parte de extorsionadores, pese a que en Lima está en vigencia un estado de emergencia. Los atentados contra los conductores causaron que los transportistas bloquearan el martes un tramo de la avenida Néstor Gambetta para exigir a las autoridades mayores resultados contra la delincuencia y una mayor protección. Por ello, largas filas de vehículos se formaron a lo largo de la mencionada vía durante varias horas, por lo que la Policía intervino para dispersar a los manifestantes, lo que generó enfrentamientos.
MIRA AQUÍ: Choferes armados para enfrentar a criminales y extorsionadores: ¿Por qué es una propuesta disparatada?
¿Cuáles son los crímenes que generaron la protesta de los transportistas?
El pasado viernes, Walter Leoncio Sandoval Castro, chofer de una combi, fue asesinado a balazos por dos sicarios que dispararon contra la unidad que se encontraba en el cruce de las avenidas Néstor Gambetta y Alameda, en la zona de Ciudad del Pescador, en el Callao. Un pasajero resultó herido durante el ataque.
Newsletter Buenos días
El crimen que generó la indignación de los transportistas ocurrió la noche del último lunes. José Johnny Esqueche Ningles (47), chofer de un bus de la empresa Consorcio Liventur, murió tras el atentado perpetrado por sicarios en moto a la altura del Mercado Pesquero, en el distrito de Ventanilla. La víctima había sido llevada al hospital Daniel Alcides Carrión, pero falleció debido a la gravedad de sus heridas. Él trabaja como mecánico en un taller, pero decidió laborar como chofer por la noche para tener un ingreso extra.
LEE AQUÍ: Radiografía del ataque a Agua Marina: cómo se perpetró el atentado y los presuntos responsables
Estos crímenes ocurrieron en medio de los operativos que realizó el Gobierno en los últimos días en el Callao, incluso en uno de ellos participó el presidente José Jerí. Una muestra de la grave situación que hay en el primer puerto es que la cantidad de homicidios que se ha registrado, hasta el momento en este 2025, ya supera los 156, cuando en el 2024 se reportaron 146. El distrito de Bellavista es donde se han perpetrado la mayor cantidad de crímenes, pues el año pasado se cometieron 61 asesinatos en esa jurisdicción, mientras que, en lo que va del año, se han asesinado a 69 personas.
¿Qué bandas de extorsionadores están detrás del ataque contra transportistas en el Callao?
Los conductores y cobradores de las unidades de transporte público del Callao se ven actualmente acechados por hasta cuatro bandas de extorsionadores y estas les exigen el pago diario de montos que van desde los 5 hasta los 15 soles, según reveló Julio Campos, vicepresidente de la Alianza Nacional de Transportistas, a El Comercio.
Detalló que cada combi, custer o bus debe hacer el pago diario para que los dejen circular por las calles del Callao, en caso contrario, son atacados a balazos. El dirigente remarcó que las empresas de transporte público de los distritos de Ventanilla y de Mi Perú son los principales blancos de los extorsionadores.
Julio Campos informó a El Comercio que los choferes y cobradores de el Callao planean acatar una paralización el próximo lunes, 3 de noviembre, pero que podrían modificar dicha fecha en caso se pongan de acuerdo con otros dirigentes para concretar una sola medida de fuerza.
El Comercio pudo conocer que una de las bandas que está detrás del cobro de cupos a los transportistas es la denominada ‘Los Chukis’, que ha enviado mensajes amenazantes a los choferes para que paguen una cuota diaria, incluso entregan un número telefónico en el que debe hacerse el depósito del dinero.
TE RECOMENDAMOS: Grupo élite de policías contra extorsión en buses tendrían sueldos altos y control estricto: Lima, Callao y Trujillo serían las primeras ciudades
“Se comunican con ustedes ‘Los Chukis’. Esto es para todas las combis de Ventanilla y Pachacútec con dirección a Lima y Callao”, se indica en uno de los mensajes.
Además, los extorsionadores aprovechan que en las zonas más alejadas del Callao hay poca presencia policial para ejecutar el cobro de cupos y que en dichos lugares operan unidades de transporte informal, cuyos conductores prefieren no denunciar.
Una fuente policial indicó que las organizaciones criminales tienen especial interés de operar en el Callao debido a que ahí se encuentra el puerto, el aeropuerto y los almacenes. Por ello, remarcó que para dichas bandas es primordial controlar el transporte en la avenida Néstor Gambetta.
El general (r) PNP Juan Carlos Sotil, exjefe de la Dirincri de la Policía, explicó a El Comercio que las empresas de transporte urbano son víctimas de los extorsionadores porque acumulan dinero luego que sus unidades cumplen varios recorridos en el día. Recordó que el cobro de cupo a los transportistas se originó en la ciudad de Trujillo, donde se colocaban calcomanías para diferenciar a los vehículos que tenían ‘protección’, y que en los últimos años esa modalidad delictiva se trasladó a Lima. Destacó que actualmente los extorsionadores han cambiado de modus operandi, ya que ahora primero disparan y luego exigen el pago, cuando antes era al revés.
Anuncian paro de transportistas para el 4 de noviembre
Martín Ojeda, director de la Cámara Internacional de la Industria del Transporte, confirmó a El Comercio que las empresas de transporte público de las zonas este, norte, sur y centro de Lima han acordado acatar un paro de 24 horas para el martes 4 de noviembre tras los recientes ataques contra choferes en el Callao.
“Lamentablemente las estadísticas pueden romper cualquier sentimiento de buena fe o de esperanza en resultados. Lamentablemente, no estamos recibiendo esos números que deben ser de cero fallecidos y cero muertos. La situación está muy complicada y las bases, ante los dos últimos fallecimientos, han decidido hacer un paro el 4 de noviembre”, indicó el dirigente a este Diario.
Denunció que en el Callao han aparecido más bandas de extorsionadores que exigen el pago de nuevos cupos a los transportistas, pese, según dijo, a los esfuerzos del Gobierno de enfrentar a la delincuencia.
Consultado por la posibilidad de que se llegue a un nuevo acuerdo con el Gobierno y se deje sin efecto la paralización, Ojeda aclaró que la medida de fuerza se acatará de todas formas. “La posición es que el paro no es solo un tema de una mesa de diálogo, el tema es que es un grito al cielo por la desesperación, no vamos a aceptar otra postergación, se va al paro”, agregó.
MÁS INFORMACIÓN AQUÍ: ‘El Monstruo’: ¿Qué se podrá encontrar en los cuatro celulares del delincuente y a quiénes incriminaría dicha información?
Remarcó que las empresas que participarán en el paro son las mismas que paralizaron el pasado 6 de octubre, por lo que espera que sea igual de contundente como en aquella fecha, ya que habrá “un apagado de motores” de las unidades y una “marcha pacífica”, por lo que descartó bloqueo de vías o enfrentamientos con la Policía.
El dirigente explicó que la decisión de la paralización se da en el contexto de que el viernes 30 de octubre vence el plazo que se dio a las autoridades para ejecutar los acuerdos establecidos en el acta que se firmó con el entonces presidente del Consejo de Ministros Eduardo Arana tras el paro del pasado 6 de octubre. Aseguró que, hasta el momento, no se ha cumplido con implementar ninguno de los puntos.
Ojeda alertó que la ola de extorsiones a las empresas de transporte público ha ocasionado que más de 2 mil choferes renuncien, por lo que hay un déficit del 30% de conductores.




