El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, anunció este domingo que el país invertirá 3.000 millones de dólares en la cartera de Educación, equivalente a más del 8 % del Producto Interno Bruto (PIB).
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“Estas 50.000 becas son solo para este año; para el otro año vienen más y más y así sucesivamente hasta que todos los jóvenes salvadoreños tengan la oportunidad de estudiar”, dijo Bukele sin precisar el costo de este programa ni el porcentaje del presupuesto de Educación que alcanzará.
En marzo de 2025, anunció un programa de becas para “todos los jóvenes de El Salvador, con el único requisito de obtener buenas notas, completar el proceso formativo y hacer trabajo comunitario”. En su momento, calificó este programa como “la mano blanda del Gobierno”, tal como volvió a nombrar este domingo.
“A nivel internacional se conoce a este gobierno por tener una mano dura contra el crimen, contra la delincuencia, contra las pandillas, contra el narcotráfico, pero realmente sí tenemos una mano dura contra los malos pero debemos tener una mano blanda y amiga y buena con los buenos”, añadió.
Desde marzo de 2022, El Salvador permanece bajo un régimen de excepción implementado tras una ola de asesinatos ligada a un pacto gubernamental roto que ha dejado 92.000 detenciones, entre ellos 8.000 inocentes reconocidos por Bukele.
Esta medida extraordinaria se ha convertido en la principal y única apuesta del Gobierno contra las pandillas, lo que también le granjeó al Bukele su reelección inmediata en 2024, pese a que la Constitución lo prohibía.
Paralelamente, defensores de derechos humanos contabilizan más de 6.400 denuncias por abusos bajo esta política de seguridad pública y la muerte de al menos 554 personas encarceladas en custodia estatal, la mayoría con evidentes signos de violencia física.

