lunes, agosto 24

El pasado julio PlayStation causó un titánico impacto en la industria de los videojuegos al revelar de que finalizará la producción de discos físicos para su consolas en 2028, un anuncio del que todavía causa repercusiones. La última de estas es un boicot de una semana planeado contra la filial de Sony que acaba de comenzar el 23 de agosto y se debería extender hasta el 30 del mismo mes, aunque ahora promueven continuarla indefinidamente hasta que la empresa entre en razón.

Bajo el título de #PSBlackout, la campaña invita a los participantes a abandonar por completo el ecosistema de PlayStation para hacer sus voces oírse. “Sin inicios de sesión, sin sesiones de juego, sin compras en ninguna de las plataformas de Sony”, señala el grupo de conservación de videojuegos físicos Does it Play?, organizador del evento.

La esperanza es que la presión obligue a Sony a revertir su decisión, argumentando que la falta de edición física de los juegos merma los derechos del consumidor y los deja a la merced de las grandes compañías sobre si pueden acceder o no a productos por los cuáles ya han pagado.

En el centro del debate está la noción de si cuando pagamos por un juego digital realmente lo compramos o solo lo rentamos bajo el concepto de licencias. Fue una noción que ya discutimos con Álvaro Iparraguirre, coordinador de la especialidad de Animación y Videojuegos de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Lima, en nuestra nota sobre el anuncio de Sony.

“Cada vez somos más conscientes de que el videojuego no es realmente nuestro y lo que compramos es una licencia”, advirtió en aquella ocasión el experto.Hay que notar que la diferencia entre uno y el otro son significativas, ya que en el caso de una licencia una empresa puede retirar un título de su tienda digital, cerrar los servidores necesarios para ejecutarlo – véase el inminente cierre de las tiendas para PlayStation 3 y Vita – o incluso cancelar la cuenta de un usuario que incumpla sus términos de servicio, perdiendo el consumidor acceso a un producto por el que ya pagó.

Algo que curiosamente Sony fue enfático en señalar, ya que el pasado fin de semana múltiples usuarios reportaron haber recibido un correo en el que les recordaban las condiciones de su tienda digital que comenzaba señalando que “el software se te concede bajo licencia, no se te vende”.

Es difícil predecir si estas protestas forzarán a Sony a cambiar de posición, aunque el mes pasado, cuando las críticas se habían intensificado, la compañía reafirmó su intención de eliminar los discos físicos para enero del 2028 durante una conferencia sobre los resultados financieros del primer trimestre 2026 en la que señalaron como principal razón cómo “la digitalización del contenido en general ha ido avanzando” en el mercado.

“No se trata solo de PlayStation, sino de todo tipo de contenidos donde la digitalización está avanzando”, afirmó Lin Tao, director financiero de Sony. “Al pensar en el futuro, dedicamos mucho tiempo y reflexión; lo consideramos con cautela, llegamos a esta conclusión y vamos a seguir adelante con cautela”.

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