El ataque lanzado por Irán contra la isla Diego García, en el océano Índico, captó la atención mundial no solo porque se apuntó a una de las instalaciones militares más estratégicas y secretas de Estados Unidos y el Reino Unido, sino porque marcó una señal inédita en la guerra iniciada el 28 de febrero: Teherán tiene misiles con un mayor alcance que los conocidos hasta ahora. Pero más allá del fracaso del ataque, la verdadera pregunta que dejó instalada es hasta dónde puede llegar realmente el poder misilístico iraní y qué otros objetivos, hasta ahora considerados lejanos, han entrado de pronto en su radio de amenaza.
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
Sin embargo, el ataque demostró que los misiles iraníes pueden alcanzar objetivos más allá del límite de 2.000 kilómetros que el mismo régimen afirmó haberse autoimpuesto.
No está claro qué sistema utilizó Irán en el ataque. Podría tratarse de una versión modificada de uno de sus misiles de mayor alcance o de una capacidad previamente desconocida.
El viernes, un día antes del ataque a Diego García, el Reino Unido confirmó en un comunicado que Estados Unidos estaba utilizando bases británicas para llevar a cabo “operaciones defensivas” destinadas a “neutralizar” los ataques contra buques perpetrados por Irán en el estrecho de Ormuz.
De acuerdo con el diario británico “The Times”, las bases a las que se refiere el comunicado serían las de la Real Fuerza Aérea (RAF) en Fairford (Inglaterra) y la de la isla de Diego García.
En respuesta, el ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abás Araqchi, advirtió al primer ministro británico, Keir Starmer, que pone “vidas británicas en peligro” al dejar utilizar sus bases a Estados Unidos.
“Irán ejercitará su derecho a la legítima defensa”, dijo Araqchi el viernes; al día siguiente fue el ataque a Diego García.
El Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW) dijo que el ataque pone en entredicho algunas suposiciones sobre el programa de misiles iraní, y revela la amenaza que podría representar para Europa.
“Irán lanzó un misil balístico intercontinental de dos etapas, con un alcance de 4.000 kilómetros, hacia un objetivo estadounidense en la isla de Diego Garcia“, precisó el jefe del Estado Mayor israelí, el teniente general Eyal Zamir, en televisión.
“Estos misiles no están destinados a golpear a Israel. Su alcance llega a capitales europeas: Berlín, París y Roma están todas bajo amenaza directa”, añadió.
Según la agencia AP, Estados Unidos ha descrito la base de Diego García como “una plataforma prácticamente indispensable” para las operaciones de seguridad en Medio Oriente, el sur de Asia y África Oriental.
En el 2008, Estados Unidos reconoció que la isla también había sido usada para vuelos clandestinos de extradición de sospechosos de terrorismo.
El año pasado, Estados Unidos desplegó varios bombarderos estratégicos B-2 Spirit con capacidad nuclear en Diego García, en medio de una intensa campaña de ataques aéreos contra los rebeldes hutíes de Yemen.
Irán amplía su radio de amenaza

Esta imagen satelital, publicada y tomada el 2 de abril de 2025 por Planet Labs PBC, muestra seis bombarderos B-2 estadounidenses en la pista de la base militar estadounidense en la isla de Diego García. (AFP).
/ HANDOUT
`; document.body.appendChild(modalWrapper); let figcaption = modalWrapper.querySelector(«figcaption»); if(figcaption) figcaption.style.display=»none»; modalWrapper.querySelector(«.s-multimedia__close-modal»).addEventListener(«click»,()=>{modalWrapper.remove(); e.style.display=»flex»; if(caption) caption.style.display=»block»;});})})});});
El analista en temas de defensa e inteligencia Andrés Gómez de la Torre dijo a El Comercio que la importancia de Diego García viene desde la Guerra Fría, por su capacidad de servir como plataforma aeronaval hacia Medio Oriente, el sur de Asia y el este de África.
Recordó que esa instalación ha sido utilizada en conflictos como Vietnam, Irak y Afganistán, y que en tiempos recientes ha albergado bombarderos B-2 Spirit y ha servido de apoyo para operaciones contra los hutíes en Yemen.
En ese contexto, afirmó que el ataque iraní introduce una novedad relevante, porque hasta ahora se consideraba que el alcance de los misiles iraníes se movía entre 2.000 y 2.500 kilómetros, dentro de la categoría de alcance medio, sin evidencia concluyente de una capacidad intercontinental.
Sin embargo, subrayó que la distancia entre Irán y Diego García ronda los 4.000 kilómetros, por lo que el lanzamiento de misiles hacia esa base revela al menos una capacidad no conocida o no confirmada hasta ahora.













