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El miércoles por la noche, Bad Bunny arribó a Lima procedente de Chile y, tras un ingreso discreto a la capital, se dejó ver en Maido, el restaurante nikkei reconocido como el mejor del mundo en 2025. La escena fue breve, pero suficiente: un Benito Martínez Ocasio relajado, acompañado por su equipo de seguridad, cruzando Miraflores para sentarse a la mesa de Mitsuharu “Micha” Tsumura y, de paso, dejar la primera postal viral de su paso por el Perú.
En cuestión de minutos, las afueras de Maido se poblaron de seguidores que aguardaron con la esperanza de verlo salir. El ‘Conejo Malo’ no esquivó el momento: respondió saludos, estrechó manos y se permitió un breve intercambio con algunos fans antes de subir nuevamente a la caravana que lo condujo al JW Marriott, hotel donde se encuentra hospedado durante su estadía en Lima.
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Mientras el artista se instalaba —a pocos metros del restaurante—, en otro punto de la ciudad la ansiedad tomaba forma desde hacía varios días. Hace más de diez días, grupos de fanáticos intentaron acampar en los alrededores del Estadio Nacional para asegurar una mejor ubicación, aunque fueron desalojados al poco tiempo por las autoridades. Aun así, la imagen de colas improvisadas se repitió y funcionó como un termómetro claro de una expectativa que no ha dejado de crecer.
La llegada de Bad Bunny no solo se mide en entradas agotadas. Solo en consumo directo —comida, transporte, comercio y servicios— se estima que el artista generará para las mypes entre 20 y 40 millones de soles. Los rubros más demandados incluyen alimentos y bebidas (comida rápida, bebidas alcohólicas y no alcohólicas), merchandising (polos, gorras, accesorios y bandanas), belleza y moda rápida (maquillaje, peinados exprés y ‘outfits’ temáticos), además de transporte y alojamiento, lo que confirma el impacto económico que el artista genera más allá del escenario.
El montaje del escenario en el Estadio Nacional requirió varios días de trabajo continuo, con estructuras modulares importadas y un sistema de sonido diseñado para cubrir a más de 40 mil asistentes por noche sin perder definición acústica.
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Los conciertos se realizarán hoy y mañana, 16 y 17 de enero, en el Estadio Nacional, con todas las localidades agotadas desde hace varias semanas. Se trata de dos presentaciones consecutivas que figuran entre los eventos musicales más grandes del año en Lima. Las puertas del recinto se abrirán desde las 3:00 p.m., con un ingreso escalonado para facilitar el flujo del público, mientras que el show principal de Bad Bunny está programado para iniciar a las 9:00 p.m.
El escenario contará con diversas áreas distribuidas entre campo, tribunas y zonas preferenciales. Uno de los espacios que ha generado mayor expectativa es La Casita, instalación interactiva que forma parte del concepto visual de la gira y que en esta oportunidad estará ubicada en el área VIP. Allí, el artista permanecería entre 20 y 30 minutos acompañado de diversas figuras públicas, entre influencers, músicos y artistas invitados, en uno de los momentos más comentados del espectáculo.

El repertorio que Bad Bunny presenta en Lima incluye cambios respecto a otras ciudades de la gira, con transiciones pensadas específicamente para estadios y momentos diseñados para la interacción directa con el público. (AP Photo/Chris Pizzello, File)
/ Chris Pizzello
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El acceso al Estadio Nacional será estrictamente controlado. Los asistentes peruanos deberán presentar su Documento Nacional de Identidad (DNI) como parte del proceso de validación. En el caso de los extranjeros, se permitirá el ingreso mostrando el pasaporte o documento de identidad de su país, siempre acompañado del ticket digital. La organización ha sido enfática en señalar que no existen boletos físicos ni archivos en formato PDF válidos; cualquier otro soporte será considerado inválido.
En materia de seguridad, estará prohibido el ingreso con mochilas, cámaras profesionales, botellas, objetos contundentes, punzocortantes o cualquier elemento que pueda representar un riesgo. El recinto contará con personal especializado en todos los accesos y zonas internas. Los ingresos estarán habilitados por la avenida Paseo de la República, la avenida Bauzate y Meza, la avenida 28 de Julio, la calle Saco Oliveros y la calle Corpancho, según la zona correspondiente.
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A pocas horas de uno de los conciertos más grandes del año, Bad Bunny ofrecerá un repertorio centrado en las canciones de su más reciente álbum, “DeBÍ TiRAR MáS FOToS”, en dos noches que prometen convertir al Estadio Nacional en el epicentro de la música urbana y marcar un nuevo hito en la historia de los conciertos masivos en Lima.













