Para entender lo que fue el primer concierto de Bad Bunny en Lima es necesario vivir la experiencia: música criolla peruana antes de su entrada y una frase simple que activó el recinto: “Un aplauso para papi y mami porque en verdad rompieron”. El resto de la noche en el Estadio Nacional se resuelve en clave tropical caribeña y la euforia de miles de fans que corean al hombre detrás de esta gira: Benito.
Para entender lo que fue el primer concierto de Bad Bunny en Lima es necesario vivir la experiencia: música criolla peruana antes de su entrada y una frase simple que activó el recinto: “Un aplauso para papi y mami porque en verdad rompieron”. El resto de la noche en el Estadio Nacional se resuelve en clave tropical caribeña y la euforia de miles de fans que corean al hombre detrás de esta gira: Benito.
Lo acompaña un conjunto musical desde Puerto Rico, que estará junto a él hasta el fin de su tour en Bélgica. También está el repertorio que encuentra a los cinco minutos su primer hit, “Callaíta”. “Estoy muy contento de poder cantar estas canciones con ustedes esta noche. Se me había olvidado que aquí era otra cosa, que aquí se disfruta y se baila. Por si hay duda… si hay alcohol, hay playa” y continúa la noche.
Siguen hits como “Weltita”, “Baile inolvidable”, “NuevaYol”, entre otras canciones del álbum que da nombre a la gira, “Debí tirar más fotos”. El Sapo Concho, mascota del tour, hace su aparición estelar en la pantalla para decir peruanismos y alabar la gastronomía local. Un intermedio hasta que Bad Bunny entre a la “Casita”, la zona más exclusiva del show.
Es allí donde Benito aparece vestido con una casaca de la selección peruana para cantar éxitos de otros discos como “Tití me preguntó”, “Me porto bonito”, “Yo perreo sola”, “Safaera” y otras canciones que ponen a bailar a todos en el Nacional, gente que por la mañana no se arrepentirá de no haber tomado más fotos. (Noticia en desarrollo)




