El asteroide 2024 YR4 se volvió tema de conversación – y de incontables artículos periodísticos – por la baja, aunque astronómicamente considerable, de hasta 1% de que podría chocar con la Tierra. Ahora vuelve a estar en boca de algunos por la posibilidad más elevada, del 4%, de que podría chocar con la Luna en 2032 con el poder de una bomba termonuclear.
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Y si bien la posibilidad es baja, científicos alrededor del mundo ya están preparando para los posibles consecuencias de un impacto, entre los que se cuentan riesgos para la red de satélites que cubre la Tierra y hasta meteoritos cayendo a nuestro planeta.
Sin embargo, hay quienes le ven un lado bueno a toda situación y un equipo la Universidad de Tsinghua propuso que esta apocalíptica colisión también dara una cornucopia de información para aquellos que investigan los impactos de alta energía.
El texto, titulado “Cronología de observación del posible impacto lunar del asteroide 2024 YR4” y publicado en la plataforma Arxiv.org, señala que un impacto del 2024 YR4 con la Luna tenga “una energía cinética equivalente a 6,5 Mt de TNT, produzca un cráter de 1 km en la Luna y sea el impacto lunar más energético jamás registrado en la historia de la humanidad.”
“A pesar del riesgo asociado, este escenario ofrece una oportunidad científica única y valiosa”, remarcan.
También pronostican cómo será el hipotético impacto en nuestro satélite, señalando que será un destello óptico que durará varios minutos, “seguido de de horas de resplandor infrarrojo de roca fundida a 2000 K que se enfriaría hasta unos pocos cientos de K, mientras que “la liberación de energía asociada provocaría una reverberación lunar de magnitud 5.0.”
Finalmente, “el impacto expulsaría 10⁸ kg de escombros que escaparían de la gravedad lunar, y una pequeña fracción de ellos llegaría a la Tierra para producir una lluvia de meteoritos lunares en un plazo de 100 años.” Un espectáculo celeste que si bien probablemente no causará riesgos a nuestro planeta por lo diminuto de los fragmentos, podría poner en riesgo la red de satélites que lo cubre.