La transformación tecnológica de los grandes eventos deportivos se está acelerando de cara a la Copa Mundial de la FIFA 2026. El torneo, que por primera vez reunirá a 48 selecciones y 104 partidos en 16 ciudades de Estados Unidos, México y Canadá, movilizará alrededor de 6 millones de aficionados en los estadios y un volumen exponencial de desplazamientos internacionales. Este escenario está impulsando la adopción de tecnologías de identidad digital y biometría no solo dentro de los recintos deportivos, sino en toda la cadena de viaje de los fanáticos.
En este contexto, aeropuertos, autoridades migratorias y operadores de transporte están incorporando sistemas de verificación con biometría para agilizar el tránsito de pasajeros. Además, varios estadios están probando sistemas de reconocimiento facial y autenticación biométrica para agilizar el ingreso sin boletos físicos, evitar la reventa fraudulenta, identificar personas con prohibición de acceso y mejorar la seguridad en eventos masivos.
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“Frente a este escenario, la biometría podría convertirse en una de las herramientas clave para gestionar eventos deportivos grandes y complejos. La experiencia ha demostrado que, al integrarse con la identidad digital, estas tecnologías pueden mejorar la seguridad, agilizar accesos y reforzar la trazabilidad de los espectadores”, comenta Alberto Juárez, vicepresidente de identidad digital y servicios de confianza en Sovos.
En la historia de los mundiales de fútbol, el gran punto de quiebre fue el uso del VAR (Video Assistant Referee), implementado oficialmente por primera vez en Rusia en 2018. Esta tecnología permitió revisar jugadas polémicas mediante cámaras y asistentes arbitrales desde una sala de control, reduciendo errores humanos en decisiones clave como penales, goles o expulsiones.
En el último torneo realizado en Qatar en 2022 se introdujo el fuera de juego semiautomático, una tecnología basada en inteligencia artificial, cámaras de alta precisión y sensores dentro del balón. Este sistema analizaba hasta 29 puntos del cuerpo de cada jugador, permitiendo detectar posiciones adelantadas en segundos, lo que redujo significativamente el tiempo de revisión de jugadas y aumentó la precisión de las decisiones arbitrales.
Además, el Mundial de Qatar marcó la consolidación de los estadios inteligentes, equipados con sistemas avanzados de monitoreo de multitudes, control digital de accesos y análisis de video con inteligencia artificial. El sistema Hayya Card, vinculado a los boletos y a los datos personales de los aficionados, funcionó como una credencial digital obligatoria para ingresar al país, acceder a los estadios y utilizar el transporte público. Esta infraestructura integró verificación de identidad, controles biométricos en aeropuertos y entradas completamente digitalizadas, permitiendo gestionar millones de asistentes con procesos automatizados de control y seguridad.
Mientras el fútbol se prepara para la próxima Copa Mundial con estadios cada vez más digitalizados, varios países de América Latina ya están probando sistemas de identificación biométrica para el acceso de aficionados.
En la opinión de Juárez, estas tecnologías buscan combatir problemas históricos como la violencia en tribunas o el ingreso de personas con prohibición de asistir a eventos deportivos.
Por ejemplo, en Brasil, el Allianz Parque, uno de los estadios más modernos de São Paulo, implementó un sistema de acceso digital basado en códigos QR dinámicos. Con esta tecnología, los aficionados pueden adquirir sus entradas online y acceder al estadio directamente desde sus teléfonos móviles, sin necesidad de imprimir boletos físicos.
Argentina, con el programa “Tribuna Segura”, utiliza bases de datos nacionales para cruzar información biométrica en tiempo real. Solo en 2023, se registraron más de 3.500 personas impedidas de ingresar a partidos por orden judicial.
Otros países de la región, como Colombia y México, también han experimentado con sistemas de validación digital en eventos masivos. Festivales como Estéreo Picnic y Vive Latino han probado entradas biométricas y validaciones anticipadas a través de aplicaciones móviles.
«Los estadios en Latinoamérica están evolucionando hacia modelos inteligentes que integran múltiples capas tecnológicas dentro de un mismo ecosistema. Pronto veremos cómo la multibiometría, el registro digital previo al evento y la analítica basada en inteligencia artificial permitirán validar identidades en segundos y gestionar grandes volúmenes de asistentes con mayor precisión. Estas soluciones, que se esperan en la Copa Mundial de 2026, no solo refuerzan la seguridad y optimizan la operación de los eventos masivos al reducir fricciones en los accesos, sino que también reflejan un cambio más profundo: la identidad digital está dejando de ser únicamente una herramienta de control o cumplimiento para transformarse en una infraestructura clave de confianza dentro de los ecosistemas digitales y físicos”, explica el experto de Sovos.
En estos escenarios masivos, esto se vuelve especialmente visible: la identidad deja de ser solamente un checkpoint y pasa a convertirse en parte de la infraestructura que permite gestionar movilidad, accesos, seguridad y experiencia de millones de personas en tiempo real.














